Se traduce en el libre tránsito del lugar y alrededores, el tráfico peatonal de los universitarios a partir de marzo, y lo simbólico que hay detrás de todo esto en medio de la ciudad.
Existen tiendas que suman varias décadas de presencia en el comercio local, que cuentan con una tradición y trabajadores que, durante años, han mantenido sus familias gracias a ese vínculo laboral.
Balances y análisis sobre personas e infraestructura afectadas continúan en desarrollo. Un ejercicio necesario y base para pensar en todo tipo de plan y reconstrucción tras lo acontecido.
A modo de comparación, Chillán, capital de la Región de Ñuble, se percibe mucho más ordenada y agradable a la vista que la ciudad penquista.