Actores locales coinciden en la necesidad de avanzar en una regulación más estricta de la extracción de áridos, destacando su relevancia para el desarrollo productivo, la protección de los ecosistemas fluviales y la certeza jurídica de la actividad.
En paralelo, avanza un nuevo proceso para declarar como humedal urbano la totalidad del territorio, que ya cuenta con la categoría de Sitio Prioritario para la Conservación de la Biodiversidad y con polígonos previamente protegidos como humedal.
A casi un año de su ingreso al SEA, el proyecto Parque Solidario se mantiene en suspenso, entre tensiones institucionales, reclamos ciudadanos y denuncias ambientales.