¿Quién hubiese imaginado que, el 2003, cuando Skype nacía al mundo, las plataformas de videollamadas se pondrían en el centro de nuestra cotidianidad? Hoy Meet, Jitsi, Zoom, y una amplia variedad de plataformas para comunicación video remota, nos permiten estar mejor conectados, y en el caso de la academia, dictar clases online.
Se persigue equilibrar el imperativo técnico con el imperativo moral, para alcanzar un mayor bienestar que cubra la mayor cantidad de seres humanos.