Este fin de semana estuvo marcado por el contraste entre quienes realizan esfuerzos para salir de la pandemia y quienes simplemente hacen oídos sordos a los llamados de autocuidado.
El 14 de enero pasado se celebró el Día Mundial de la Lógica, en conmemoración del nacimiento del lógico polaco Alfred Tarski, en 1901, y del fallecimiento del lógico austriaco Kurt Gödel, en 1978. Especialistas de diversas áreas y líneas de esta disciplina nos hablan de su importancia para nuestra sociedad actual.
Es sorprendente corroborar una vez más las capacidades comunitarias e individuales puestas a favor de la salud, muchas familias que han sido capaces de resistir a la crisis socio sanitaria, con asociatividad, ayuda mutua, participación de estilo colaborativa en la vida de sus comunidades y activando recursos propios como el optimismo, la fe, la esperanza, la cohesión familiar, autopercepción positiva de su vida.
Le correspondió a este arzobispo levantar desde la ruina la totalidad de los templos y capillas, incluida la hermosa catedral penquista demolida hasta sus cimientos por la furia del mega terremoto de Chillán de Enero de 1939.