El Acero fue superior y comenzó la reconciliación con su gente. Del otro lado, los del Campanil sigue en sequía total como forastero y se enreda en el fondo de la tabla.
Hay una sola opinión: son contadas las veces que un evento de talla internacional puede tenerse en el “patio de la casa”. Por eso, y aunque no todo fue perfecto, todos quieren ver de nuevo el desfile de motores en rutas regionales.