Política

Felipe Lopeandía: “Es complejo anticipar el efecto preciso que tendrá para la economía el TPP-11”

El abogado dijo que no se puede establecer cuánto crecerá el PIB, por ejemplo, pero hay estudios de la dirección del Ministerio de Relaciones Exteriores que son positivos.

Por: Ángel Rogel | 16 de Junio 2019
Fotografía: Direcon

El TPP11 ha estado en el centro de la polémica en los últimos meses, tras su aprobación en la Cámara de Diputados y actual tramitación en la comisión de Relaciones Exteriores del Senado. Desde sectores de la oposición, alegan que este tratado, con otros 10 países (inicialmente eran 12, pero en enero de 2017 Estados Unidos dio un paso al costado), restará soberanía al Estado y que no existe ninguna evaluación, sobre los 26 tratados internacionales que Chile ha firmado desde el retorno a la democracia.

Pese a ello, en su reciente cuenta pública, el Presidente Sebastián Piñera llamó al Congreso a aprobar el tratado, manifestando que dará un gran impulso a la economía. Mientras estudiantes movilizados lo han colocado como bandera de lucha.

Diario Concepción conversó con Felipe Lopeandía, director de Asuntos Económicos Bilaterales de Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon), quien se refirió al tratado y respondió las críticas que se han generado en torno al mismo.

– Chile es el único país, parte del TPP11, que tiene acuerdos comerciales con las otras 10 naciones. Entonces, ¿qué está quedando fuera de esos otros tratados que hacen que este, en particular, sea tan importante?

– Bueno, efectivamente tenemos acuerdos con los 10 países. Sin perjuicio de eso, este tratado genera desde el punto de vista del acceso a nuestros productos a los mercados de los países suscriptores del tratado, tres mil nuevas oportunidades arancelarias, particularmente, en cinco mercados, entre ellos, Japón, Vietnam y Malasia. Vamos a conseguir oportunidades de acceso que los tratados bilaterales no generaban. Estamos hablando de productos que son muy importantes para Chile en el ámbito agrícola o agroalimentario.

Además, el tratado genera beneficios en temas más nuevos, como el área de los servicios. En materia de contratación pública, también estamos agregando mercados nuevos y, respecto de lo que ya teníamos, estamos agregando mayores oportunidades de acceso, pudiendo participar en procesos de contratación pública más transparentes y con mayores niveles de acceso.

También tiene un valor desde el punto de vista de política comercial. Es fundamental desde el punto de vista de integración con el Asia Pacífico, una región que para Chile es clave.

– ¿Cómo se le explica al ciudadano común la salida de Estados Unidos, un país que ha influido en nuestra forma de vida, de un tratado que se supone es tan importante para nosotros?

– Primero, hay que recordar que tenemos un Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente hace 15 años con Estados Unidos. Nuestra relación comercial, continúa. Ahora, sobre la decisión del presidente (Donald) Trump, para entenderla hay que ver lo que ha sido su política internacional, con una crítica permanente al multilateralismo y una apuesta fundada en lo bilateral. Creo que no debiera extrañar.

– ¿Es una decisión más personal del Presidente Trump?

– Bueno, no solo sustentada por él, sino por muchos de sus asesores y su paradigma del comercio internacional. – Se ha dicho que este TPP surgió con Estados Unidos como una forma de aislar a China desde el punto de vista comercial. – Bueno, es posible que el presidente (Barack) Obama, principal impulsor de este tratado, dentro de los elementos que tuvo a la vista para darle empuje, haya pensado en China y la preponderancia que estaba alcanzando en la región, eso es así.

– ¿Y Chile no sale perjudicado desde el punto de vista de su relación con ese mercado?

– No, para nada. De hecho, hemos continuado desarrollando nuestra relación con China de forma paralela. Sigue siendo nuestro principal socio comercial.

– Una de las críticas reiteradas a la firma del TPP apuntan a la posibilidad de que el país se vea perjudicado en su soberanía, aunque los efectos económicos sean positivos.

– Eso es parte de las argumentaciones falsas que se han venido ventilando en el último tiempo. Es complejo anticipar el efecto preciso que tendrá para la economía este acuerdo. Es difícil establecer, por ejemplo, cuánto va a crecer el PIB una vez que el tratado entre en vigor. Ahora, se han hecho estudios, y no hay coincidencias respecto a los números. Pero más allá de las variables que puedan haber en esos números, los resultados son positivos…

– Perdón, a propósito de estudios, el senador Alejandro Navarro (PRO) ha criticado la falta de estudios del Ministerio de Hacienda y del Banco Central, sobre los 26 tratados ya existentes, que avalen o no la conveniencia de ser parte de ellos.

– Ah, bueno, lo que han sido los anteriores tratados, nosotros tenemos un estudio que está en la página de la Direcor. Es un análisis cuantitativo respecto a cuál ha sido el impacto de la política de libre comercio que hemos llevado a cabo durante los últimos 25 años. Ese estudio existe y fue publicado en enero de este año…

– Deduzco que son positivos.

– Son muy positivos. Esta ha sido una política de Estado exitosa para Chile, por eso estamos tan convencidos de la importancia de su continuación en el tiempo. Ahora, respecto a la soberanía, que ha sido un argumento de los críticos del tratado, lo que nosotros siempre respondemos, es que entendiendo que estos tratados siempre conllevan algún grado de sesión de soberanía, lo que es claro en este TPP es que hay una consistencia en la protección a las facultades reguladoras del Estado trazado de distintas maneras (…). Estamos hablando de once países muy distintos uno de otros, con capacidades regulatorias diversas, pero que fueron capaces de ponerse de acuerdo. Y eso fue posible, porque un conjunto muy importante de las disposiciones del tratado se hacen cargo de las diferencias regulatorias para abordar distintos temas.

Los polémicos tribunales internacionales

– ¿Y qué pasa con estos tribunales especiales que podría entrar en escena si Chile u otro país adopta medidas que pudieran ser, eventualmente, perjudiciales para las empresas transnacionales?

– Es parte de esta campaña de desinformación de opositores al acuerdo. Hay un mecanismo presente en el tratado que resuelve los conflictos que surjan entre un inversionista extranjero y el Estado que recibe esa inversión. Eso apunta a entregarle una opción al inversionista extranjero de recurrir a tribunales de arbitraje internacional, que no son de fantasía como lo ha dicho Gabriel Palma en varias notas de prensa. Esto no es Mundo Mágico o Fantasilandia, estos tribunales funcionan bajo el alero del Banco Mundial o de Naciones Unidas y están diseñados para resolver este tipo de conflictos. Estos mecanismos los tenemos desde la década del ‘90 y en todos los tratados existen estos mecanismos. Se juega un poco con el discurso, dando la idea que recién se están creando.

– ¿Existe un plazo para que esto se defina, para que nuestro país tome una decisión?

– No, para la entrada en vigor no existen plazos. Nos interesa que este tratado se discuta bien en el Congreso. Ahora, al mismo tiempo, hemos dicho que este acuerdo entró en vigor en diciembre del año pasado y ya hay países que gozan de estos beneficios y a nosotros nos gustaría que nuestros exportadores puedan gozar de estos beneficios. Creemos que es válido tener esa aspiración.

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