Política

Radiografía a una década de mensajes presidenciales y su impacto en la Región del Bío Bío

Desde 2009 a la fecha, de “Bachelet 1” a “Piñera 2”, pocos proyectos emblemáticos se han anunciado para el Bío Bío y, entre ellos, no faltan los que nunca vieron la luz. Dentro de las eternas omisiones, brillan los compromisos de descentralización.

Por: Ángel Rogel | 04 de Junio 2019
Fotografía: Agencia UNO

Ocho menciones a la Región del Bío Bío efectuó el Presidente Sebastián Piñera en su última Cuenta Pública  ante el Congreso, la noche del sábado, la primera en horario prime y la tercera desde que se realiza el 1 de junio.

Así las cosas, el Jefe de Estado aludió, al igual que en 2018, al Biotrén y a la ampliación del aeropuerto Carriel Sur en Talcahuano, obras que visitó en su reciente paso por la provincia de Concepción.

Sin embargo, en esta oportunidad fue más preciso: se refirió a la extensión del servicio a Penco y Lota; la construcción de hospitales en Coronel y Lota; la construcción de un parque en Yumbel; la presentación del sistema de transportes RED (que ya había anunciado el 29 de mayo, junto a la ministra de Transporte, en el Salón Mural del Gobierno Regional) y la incorporación de un protocolo para regular la intervención de las Fuerzas Armadas en catástrofes naturales (a propósito de los últimos eventos en Los Ángeles y Talcahuano).

Aunque lo que más llamó la atención fue la idea de realizar estudios de factibilidad técnica y económica para concretar la construcción de un Metro en Concepción, análisis que estaría en manos de Fesur.

Plazos

Durante la jornada de ayer, la “Red Muévete por un Metro” pidió claridad sobre los plazos, ello pues se proyecta que la iniciativa podría concretarse en diez años.

El hecho lleva a preguntarse cuánto de lo que se ha mencionado en las cuentas públicas presidenciales se logra concretar, específicamente, en lo concerniente a esta Región.

Tras revisar los últimos diez años de discurso, la respuesta, en general, es positiva, aunque lamentablemente eso se debe a dos razones: la escasa mención a iniciativa regionales (de hecho, en los últimos años esa es la principal crítica de los regionalistas) y la presencia de proyectos o iniciativas que, en buen chileno, son “sandías caladas”.

Así, por ejemplo, desde el último año de la primera gestión de Michelle Bachelet (2009) se ha solicitado algún pronunciamiento respecto a un Tercer Dique para Asmar, y ni la ex mandataria socialista, ni el actual Jefe de Estado, han hecho mención a la iniciativa.

“Piñera Uno”

La última cuenta pública de la Presidenta, Michelle Bachelet, en su primera administración, destacó por  el “plan de responsabilidad fiscal” que se aplicó bajo su gobierno. Ello, pues en tiempos de auge económico, por el alto precio del cobre, y en medio de la crisis subprime, la administración decidió ahorrar, lo que le permitió encausar una serie de iniciativas sociales en su último año como Jefa de Estado.

Así asumió su primer gobierno, el Presidente Piñera, pero con la sombra del terremoto y tsunami de febrero de 2010. Durante sus dos primeros discursos, en efecto, las expectativas apuntaban a un Plan Especial de Reconstrucción para Talcahuano que nunca se concretó (ni el anuncio, ni el plan).

No obstante, Piñera sí hizo mención a otros temas como la reconstrucción de la Base Naval y Asmar; la implementación, a fines de 2010, de los puentes Llacolén y Juan Pablo II, ambos afectados por el terremoto. El tema se cumplió, aunque la gran discusión se generó con la instalación del puente Mecano que se emplazó donde hoy se ubica el Bicentenario (el mismo que aún no concluye su construcción).

En su primera alocución ante el Congreso, Piñera también habló de un posnatal de seis meses y la eliminación gradual del 7% que se descontaba a los jubilados por concepto de salud.

Ya en 2011, hizo por primera vez mención al Teatro Regional del Bío Bío (hoy Teatro Biobío) “un proyecto de $9 mil millones”.

Fue el año en que sufrió cinco interrupciones durante su discurso, entre ellos, de quienes se oponían a la iniciativa hidroeléctrica Hidroaysén.

También recibió las críticas de su sector. Así, mientras el entonces presidente regional de RN, Claudio Eguiluz, aseguraba compartir las críticas de “la Concertación”, el actual diputado de la UDI, Sergio Bobadilla, comentaba que “podemos hacer un esfuerzo mayor” y apuntaba a erradicar la “extrema pobreza en 2014”.

Descentralización ausente

A partir de 2012 se comenzó a ser más latente la ausencia de temas relacionados con descentralización y, en 2013 y 2014, las menciones a iniciativas que ya se comenzaban a desarrollar, algunos, aún en ejecución.

En el penúltimo discurso de su primera administración, el Jefe de Estado, fue flanco de críticas por repetir puntos ya citados un año antes, y dirigentes políticos como el mencionado Eguiluz, aludían a la deuda que existía con el traspaso de competencias a regiones.

En 2013, Piñera por fin aludió a la elección directa de consejeros regionales, aunque sin ahondar en las facultades (a la fecha mantienen las mismas prerrogativas); a la extensión del Biotrén a Coronel; al Teatro Regional del Bío Bío (otra vez); y a la remodelación del Estadio Ester Roa Rebolledo de Concepción.

Tras el discurso de ese año, analistas de la Región destacaron la idea del Jefe de Estado de impulsar un proyecto de ley para reconocer constitucionalmente a los pueblos originarios. Como dato, durante sus cuatro discursos, Piñera mencionó la palabra “descentralización” en solo 5 oportunidades, a diferencia de lo que ocurrió, por ejemplo, con educación (169 ocasiones) y empleo (57).

La “decepción regional” se instaló una vez más en 2014, en la primera cuenta pública de “Bachelet 2”.

No obstante, allí la ex Presidenta anunció su compromiso con la elección directa de los intendentes, que pasarían a llamarse gobernadores regionales y cuyos primeros comicios se desarrollarán recién en 2020; la remodelación de Carriel Sur (por primera vez); mejoras al transporte públicas del Gran Concepción (aún pendiente); la declaración de la provincia de Arauco como zona rezagada (presente el promulgado proyecto de fortalecimiento de las regiones, pero cuya funcionamiento estuvo desde el primer momento al debe); y un plan de descontaminación para la capital regional.

En 2015, Bachelet anunciaba “el envío, para el mes de junio, de un proyecto de Ley de financiamiento y responsabilidad fiscal regional”, una de las grandes deudas de su gobierno. También destacó los estudios para la construcción del estadio de Los Ángeles y la pronta entrega del municipal de Concepción.

En sus últimos dos años destacó la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología (hoy una realidad) y, otra vez, la elección directa de los intendentes, tras las conclusiones de la comisión Asesora Presidencial en Descentralización y Desarrollo Regional. Por cierto, fue importante la mención a los 257 mil jóvenes que obtuvieron gratuidad y la promesa de aumentar la cobertura en un 60%, en los próximos años.

En 2018, el Presidente Piñera volvió a mencionar Carriel Sur y el Biotrén, promesas que sonaban bastante humildes ante el compromiso de una millonaria inversión para seguir extendiendo el Metro de Santiago.

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