Opinión

El Colegio del Seminario Conciliar de Concepción

Por: Diario Concepción 20 de Junio 2021
Fotografía: Diario Concepción

Alejandro Mihovilovich Gratz
Profesor de Historia y Geografía
Investigador del Archivo Histórico de Concepción

Según artículo de René Louvel Bert, en su cita de Reinaldo Muñoz Olave, nos dice al respecto “hay que remontarse al año 1575, cuando fue fundado en la diócesis de la Imperial. Destruida la villa, el colegio se instala en la antigua Concepción en 1603 y reorganizado en 1718, bajo el nombre de “Seminario de San José”.”

Según Muñoz Olave, cuando Concepción fue destruido por el sismo de mayo de 1751y se trasladó al valle de la Mocha, el seminario se albergó provisionalmente, en la casa de los Jesuitas, en las actuales calles O’Higgins esquina de Colo Colo. Más adelante se construyó un local más adecuado en calle Rengo, entre Comercio (hoy Barros Arana) y O’Higgins, funcionando allí desde principios de 1767, regentada por los Jesuitas. Al producirse la expulsión de estos, se clausuró en 1777. En el mismo local se organizó como continuación del anterior, el “Seminario de San Carlos”, que por los azares de las luchas independentistas, fue cerrado en 1813 y el año siguiente, el 13 de Agosto de 1814, al desembarcar el brigadier Osorio en Talcahuano, poco antes de emprender rumbo a Chillán, provocó numerosos incendios en la ciudad, entre ellos el de este Seminario.

Siendo director supremo, don Ramón Freire, se crean establecimientos de enseñanza secundaria en la capital y en algunas provincias. En base a esto, el Intendente General Juan de Dios Rivera, fundó el 9 de Agosto de 1823, en el local destinado al noviciado de los Mercedarios, un colegio denominado Instituto Literario, que funcionó en Castellón entre Freire y Maipú donde aún se pueden ver los restos de sus viejas murallas; de este derivó en 1853 el Liceo de Hombres de Concepción. Con el terremoto de 1835, el Colegio desapareció, reabriendo sus puertas en el solar que ocupa el instituto comercial y, por decreto de 19 de mayo de 1837, se le denomina, Colegio Provincial, funcionando conjuntamente, con el Seminario. En 1844 se adquirió para estos efectos el solar que ocupa en la actualidad el Liceo Enrique Molina. Los planos fueron realizados por el arquitecto francés Pierre Desjean y la construcción se llevó a efecto años después por el ingeniero José Pérez Morales.

A partir de un decreto del Presidente Montt se separaron dichos establecimientos, destinándose otro local para el Seminario por lo que a partir del 17 de Diciembre de 1853, nace el Liceo de Concepción, derivado del Instituto Literario y del Colegio Provincial.

En 1855, el Obispo Hipólito Salas reestructura el seminario ubicándolo en la calle Irarrázabal funcionado con una sección eclesiástica e internado para seglares y muchos años después con medio pupilaje, hasta cerrar la sección seglar en 1937; la eclesiástica cerró en 1965. Al clausurar el prestigioso colegio, desapareció el semillero de futuros sacerdotes y un establecimiento donde las familias católicas de localidades apartadas pudieran confiar la educación de sus hijos.

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