Opinión

Candelaria Soto Guzmán

Por: Diario Concepción | 11 de Agosto 2019
Fotografía: Diario Concepción

Mujer de la elite colonial penquista, hija de Mauricio Soto y Manuela Guzmán, con quienes vivía hacia 1817 en un campo situado cerca de Concepción. Desde una de las fuentes que dan testimonio de su vida, se relata el conflicto que tuvo con el gobernador español de José Ordoñez en tiempos de la reconquista, quien estaba haciendo apresar a todos los sospechosos de sentimientos patriotas, enviándolos a la Isla Quiriquina.

Candelaria era una hermosa mujer de primaverales 17 años, que cautivó desde el primer instante al coronel Ordoñez, quien vio la posibilidad de seducirla, ocupando para este acto la intimidación, cosa que Candelaria rechazó enérgicamente.

El gobernador, llamó a Candelaria y su madre para someterlas a interrogatorio, acusándolas de ser patriotas y de celebrar tertulias de los mismos en sus dependencias familiares. La acusación fue negada por ambas, a lo que Candelaria argumentó que era una joven que no había salido del lado de su madre y que no estaba vinculada a los negocios políticos. Ordoñez la dejó volver a su casa hasta aguardar sus órdenes. Posteriormente, les envío una partida de caballería al mando de un oficial, con órdenes de apresar a Candelaria en la fortaleza de Penco; un subterráneo profundo y pantanoso.

La madre de Candelaria consiguió acompañarla en los 17 días que permaneció en el calabozo, hasta que un oficial las dejó huir. Candelaria pudo luego contraer matrimonio don Juan Pradel, quien destacó en el epitafio dejado, a su esposa: “Bajo esta loza yacen los restos mortales de Candelaria Soto de San Martín. Patriota memorable por su enérgica constancia y estimada por sus virtudes domésticas, nació en 1801 y murió en 1875. Su deudo, Juan Pradel le dedica este justo recuerdo”. Epitafio que da cuenta de la entrega a la causa de la independencia y el compromiso por la libertad y apoyo a las fuerzas patrióticas de la época de estas mujeres de la independencia.

Es un caso que demuestra la historicidad de las mujeres patriotas durante la independencia, quienes no fueron pasivas ni estuvieron al margen de la escena pública, sino que fueron: acusadas, acusadoras, espías, correos, instigadoras, anfitrionas de reuniones, suministraron apoyo logístico y refugio. Además, sufrieron la pérdida de familiares, bienes materiales y el padecimiento en la cárcel, como el caso de Candelaria. Asumieron los costos del hogar cuando la economía de la guerra aumentaba el hambre y participaron en la organización de movimientos contra el orden establecido.

 

Alejandro Mihovilovich Gratz
Profesor de Historia y Geografía
Investigador del Archivo
Histórico de Concepción

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