Opinión

Inauguración del Teatro al debe

Por: Diario Concepción | 11 de Marzo 2018
Fotografía: Diario Concepción

Por: Juan Eduardo King Caldichoury
Histórico impulsor del Teatro Pencopolitano

Al fin tenemos  teatro, al fin el esfuerzo de tantos vecinos de Concepción es una obra concreta que pondrá a la Región en el mapa mundial de la cultura. Ya no tengo duda alguna de que quienes integramos el jurado   elegimos un proyecto señero que nos identificará por muchos años. Pronto un fotógrafo holandés vendrá por imágenes para su apreciación mundial.

Lo muy triste fue todo lo relacionado con su inauguración.  No hubo ni una sola palabra de alguien de la Región para una obra fruto del esfuerzo regional.  El único discurso fue de la Presidenta para presentar el Teatro como obra propia, centralista.  Durante su primer Gobierno tuvimos todas las puertas cerradas para avanzar con el proyecto.

La Corporación Teatro Pencopolitano, por ello, acordó receso hasta que un nuevo Gobierno pudiera hacerlo posible y eso ocurrió con Piñera. Él me autorizó para  hacerlo promesa presidencial y así, bajo su Gobierno, a pesar del daño del terremoto  y   de los obstáculos  que, como todos recordarán, nos pusieron personas del sector político  de la Presidenta, lo hicimos posible  gracias al apoyo de la gente, de los artistas y de la prensa. El proyecto quedó afinado hasta sus últimos detalles. El nuevo Gobierno de la señora Bachelet no pudo menos que seguir adelante y hacer la licitación y construcción de la obra. Por eso sus palabras constituyen una apropiación intelectual inadecuada.

La desastrosa inauguración para mí no fue una desilusión, porque no la tuve.  Hace más de un año que le hice presente a Rodrigo Díaz lo mal que se estaba llevando el tema teatro y las cosas continuaron igual. Y ocurrió lo que tenía que pasar.

Hubo desorden en las invitaciones. En mi caso, a mi esposa, que estuvo conmigo  desde 1994 en el tema  del teatro, no la invitaron. Cuando lo comenté me dijeron que me podían “conseguir” una entrada, lo que no nos pareció digno. Solo fui porque venía Luciano Cruz- Coke, con quien trabajamos el proyecto.

Y nada estuvo a la altura de la gran obra que se inauguraba. Ni siquiera contrataron una empresa de aseo para que quitara polvo, cosa que varios comentaron. Al ingreso a la sala se nos obsequió  una chapita para la solapa propia de un candidato a concejal, como mucho.

Y el acto artístico musical, que debió ser de nivel internacional, no lo fue para nada. El mítico nombre de  Violeta Parra no sirvió para ocultar una triste realidad. Para darle realce se dijo que había sido presentado en el Colón de Buenos Aires, pero callaron las muchas veces presentado incluso gratuitamente en  comunas de la Región. No estuvo a la altura de lo esperado. Se me acaba el espacio, pero ya comentaremos detalles.

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