Opinión

Sant’Elia y el delirio de los futuristas

Por: En el Tintero | 07 de Diciembre 2017

Un grupo de jóvenes italianos, que más de alguno podría calificar de “delirante” sin faltar demasiado a la verdad, publicó el 1 de agosto de 1914 en la revista florentina “Lacerba”, el Manifiesto de la Arquitectura Futurista, escrito por Antonio de Sant’Elia.

Los futuristas intentaban reproducir la velocidad y necesitaban al observador participando psíquica y físicamente en la obra. Entre sus características estaban la ruptura con el pasado y la lucha total con la tradición, el maquinismo y el mecanicismo, el dinamismo y la simultaneidad, el activismo, el belicismo, las actitudes provocadoras y profanadoras, y el fetichismo por el Zeitgeist que proclamaba una posición anticipadora del espíritu del tiempo futuro.

Fue, por lo demás, el primer intento consciente de llevar al campo de la arquitectura el espíritu revolucionario de las vanguardias que se manifestaba principalmente a través de la pintura y la escultura.

Las palabras de Sant’Elia son contundentes: “No se trata de encontrar nuevas molduras, nuevos bastidores de ventana y de puerta, substitutos de columnas, pilastras, ménsulas, cariátides, gárgolas. No se trata de dejar la fachada con los ladrillos desnudos o de enlucirla… Se trata de crear de nueva planta la casa futurista, de construirla con todos los recursos de la ciencia y de la técnica, de satisfacer hasta el límite todas las exigencias de nuestra forma de vida y de nuestro espíritu… Tenemos que inventar y reedificar la ciudad futurista… Tumultosa, ágil, móvil, dinámica en todas sus partes, y la casa futurista semejante a una máquina gigantesca”.

Sant’Elia y la mayoría de sus camaradas futuristas murieron en la Gran Guerra del ‘14 y no pudieron ver realizados los frutos de sus ideas.Sin embargo, la semilla de su “delirio” no se perdió, y fue recogida en parte por las ideas modernistas que tanto marcaron a la arquitectura del siglo XX.

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