Editorial

Zonas de Interfaz

Por: Editorial Diario Concepción 02 de Noviembre 2026
Fotografía: Cedida

El lanzamiento del Plan Nacional de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027, con una inversión pública que alcanza los 166 mil 600 mil millones de pesos y el despliegue de más de 3 mil 700 brigadistas a lo largo del país, constituye un esfuerzo institucional indispensable de cara a una nueva temporada de altas temperaturas. Pero la experiencia histórica del Biobío demuestra que la mera disponibilidad de recursos económicos, aeronaves y equipos de combate no es suficiente si no se abordan las causas estructurales y territoriales del problema.

La expansión urbana desordenada ha empujado a comunidades enteras a establecerse en las zonas de interfaz urbano-rural, donde las viviendas colindan directamente con masas forestales y matorrales. Esta continuidad de combustible vegetal, sumada a la falta de planificación en la construcción de villas y loteos, transforma a localidades de comunas como Cabrero, Concepción o Tomé en puntos de extrema vulnerabilidad ante el avance del fuego.

Tal como advierten los especialistas académicos, la estrategia debe ir más allá de la limpieza perimetral e integrar de manera definitiva criterios de gestión de riesgo en los instrumentos de planificación territorial.

El ingeniero forestal del Departamento de Manejo de Bosque y Medio Ambiente de la Facultad de Ciencias Forestales de la UdeC, Francisco Aruta, sostuvo que las zonas de interfaz representan una de las principales preocupaciones para la región, debido a la expansión de viviendas hacia sectores próximos a plantaciones y bosques.

A este escenario se añade un factor crítico y alarmante: la intencionalidad detrás de la ocurrencia de los siniestros. Mantener promedios nacionales de entre 5 mil y 6 mil incendios por temporada responde en gran medida a la acción humana, ya sea por negligencia o por intencionalidad directa.

La respuesta ante los incendios forestales requiere una mirada integral. Junto con fortalecer el trabajo conjunto entre la Conaf, Bomberos, el sector privado y las brigadas vecinales, es imperioso consolidar una auténtica cultura de prevención en la ciudadanía.

“Las zonas de interfaz son muy complejas. Las casas se están metiendo al bosque y empiezan a construir sin ninguna medida preventiva”, explicó.

Educar sobre el manejo de vegetación en los predios, fijar rutas de evacuación claras y dotar a las comunidades de herramientas de autoprotección son tareas urgentes. La efectividad del multimillonario plan presentado no se medirá únicamente por la capacidad de apagar el fuego, sino por la determinación institucional para evitar que este se encienda.

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