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Editorial

Incendio en la cordillera

No deja de ser preocupante que, en una fecha tan inusual, llegando a invierno, se genere un incendio forestal tan significativo, más en zona de difícil acceso para sofocarlos.

Por: Editorial Diario Concepción 28 de Mayo 2026
Fotografía: Cedida | Archivo

Sin duda duele saber que casi mil hectáreas de bosques han resultados dañadas por efecto de los incendios forestales, inusuales, acontecidos desde el fin de semana en Antuco, Santa Bárbara y Mulchén.

Y es que cada año, si sumamos lo acontecido en el verano y en años anteriores, la realidad es compleja respecto de la afectación de la flora nativa de la Región por efecto de este tipo de amenaza.

Se habla que la recuperación de un bosque puede tardar de 20 a 25 años.

“En el centro-sur de Chile, gran parte de la vegetación nativa ha evolucionado históricamente con incendios. Muchas especies tienen la capacidad de rebrotar desde raíces o tocones que sobreviven al fuego”, explicó Pablo Becerra, experto en regeneración ecológica y académico de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales UC. De hecho, estimó que cerca del 80% de las especies leñosas de esta zona presentan mecanismos de rebrote.

Esto significa, dice el experto, que, aunque la parte aérea de la vegetación se queme por completo, gran parte del sistema subterráneo permanece vivo y puede dar origen a nuevos brotes tras las primeras lluvias. En ese sentido, un área incendiada no deja de ser un bosque, sino que pasa a convertirse en un bosque en proceso de regeneración.

Sin embargo, no deja de ser preocupante que, en una fecha tan inusual, llegando a invierno, se genere un incendio forestal tan significativo, más en zona de difícil acceso para sofocarlos.

En todo caso, en conversación con Medios UdeC, el director regional de Conaf Biobío, Álvaro González, explicó que, pese a la magnitud de la superficie afectada, los daños sobre el bosque nativo podrían ser menores a los inicialmente estimados. “Ese incendio afectó principalmente bosques del tipo Roble, Raulí, Coihue. Pero puedo señalar que no fue un incendio de copas, sino que es un incendio de sotobosque y de la hojarasca y el material en descomposición que está en la superficie del suelo”, dijo.

Más allá de la cantidad de afectación sobre el bosque precordillerano, resulta preocupante que, en medio de una crisis climática, este tipo de hechos siguen complicando al futuro de nuestro entorno natural. Por eso, es importante que las acciones de prevención se planteen como necesarias, no solo cuando estamos en época estival, ya que, por lo visto, es un problema permanente.

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