Editorial

Cuidarnos para cuidar

Personal médico, de enfermería, técnico y de servicios comprometen diariamente, y con sacrificio, su propio bienestar por el cuidado de la salud de los demás.

Por: Editorial Diario Concepción 11 de Enero 2021
Fotografía: Servicio de Salud Biobío

Parte de los profesionales que han enfrentado en primera línea la Covid-19 han sido los equipos del área de la salud, quienes han concentrado sus esfuerzos y capacidades a fin de controlar los graves efectos de esta enfermedad. Personal médico, de enfermería, técnico y de servicios comprometen diariamente, y con sacrificio, su propio bienestar por el cuidado de la salud de los demás.

Desde marzo pasado, el personal de la salud ha conocido de cerca el sufrimiento provocado por la pandemia. En este tiempo, ha enfocado sus competencias y energías en su lucha contra esta enfermedad, a pesar del riesgo de contagio y, en algunos casos, el alto costo que implica esta tarea permanente. Alrededor de un centenar de funcionarios y funcionarias de esta área han perdido sus vidas al exponerse en los recintos hospitalarios. Entre estos profesionales, debemos lamentar la partida del Dr. Carlos Grant del Río, Director en ejercicio del Servicio de Salud Concepción, y quien trabajó arduamente para contribuir a superar esta emergencia sanitaria hasta que, en noviembre pasado, se confirmara su contagio.

Quienes no han enfermado llevan más de 10 meses de ininterrumpido trabajo, soportando extenuantes jornadas y acumulando la presión que implica atender y proteger la vida de miles de compatriotas que han contraído el virus. Constantemente, se revisa y se informa respecto de la disponibilidad de camas críticas, pero poco se ha dicho de las evidentes y difíciles circunstancias que sufren las personas encargadas de velar por el cuidado y salud de chilenas y chilenos, profesionales que día a día deben sobreponerse al agotamiento y el estrés frente al número creciente de pacientes y la desazón de la pérdida de aquellos que no logran superar la enfermedad.

Al otro lado de este dramático panorama, parte de la población, con ejemplos lamentables entre distintos sectores sociales y etarios, no logra comprender la gravedad de la situación ni considera las lamentables consecuencias que pueden acarrear hacia el resto de la comunidad. En las dos últimas semanas, hemos conocido de fiestas, paseos y matrimonios masivos, cuyos participantes no sólo demuestran un total desapego a las normas y leyes decretadas para enfrentar la pandemia, sino que, además, evidencian una completa insensibilidad a la tragedia que han vivido miles de familias que han perdido a algún ser querido debido a complicaciones causadas por Covid-19.

Son las dos caras de la moneda en estos aciagos días en que las cifras de contagio nuevamente presentan niveles preocupantes, acercándose a los momentos más críticos vividos el invierno pasado. Justamente, en este contexto, es que todas y todos debemos asumir con responsabilidad el compromiso de cuidarnos y cuidar a los demás. Con ello, contribuiremos a aliviar el extenuante trabajo que enfrentan permanentemente los equipos médicos, profesionales, técnicos y de servicios de la salud.

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