Editorial

Comerciantes penquistas ante un desafío mayor

El comercio establecido es un bien que la ciudad no puede darse el lujo de abandonar a su suerte. La cercanía con los clientes y la responsabilidad para proteger los derechos del consumidor, además de la atención personalizada, son posibilidades para superar este desafío.

Por: Editorial Diario Concepción | 20 de Julio 2019
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Muchas ciudades tienen marcas de identidad, características que las hacen únicas y distintas a otras urbes, Concepción tiene varias de esa particularidades, que acuden con facilidad a la mente, sus galerías comerciales, parte inseparable de su identidad urbana, como un amigable laberinto de locales, numerosos y variados, una oferta comercial que generaciones de penquistas han considerado parte del perfil de ciudad y una opción de encuentro en la vida ciudadana.

Una publicación relativamente reciente estimaba en 48 la red de galerías comerciales existentes, superando los cuatro kilómetros de extensión, con 18.972 m² de superficie aproximada, con más de mil locales comerciales. Esa extensa red se encuentra ante un escenario preocupante, que ya ha dado muestras de deterioro en algunas zonas, caracoles con adaptaciones frente a proyectos fallidos de comercio, transformados en otro tipo de emprendimientos, pérdida de atracción para el público y el desafío común de competir contra una nueva e invasiva manera de hacer negocios.

El último informe de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CNC) reveló que los saldos “reales del comercio minorista de la Región del Bío Bío, en términos de locales equivalentes, cerraron el quinto mes del 2019 con un crecimiento de 1% real anual”. “La Región cerró el periodo enero-mayo con una baja marginal de 0,1% real, por debajo del crecimiento registrado en igual periodo de 2018, 3,7%”, sin embargo, en la situación sobre el terreno, el representante local de la entidad, expresa a este medio que el primer semestre no fue bueno, en “las cifras así lo demuestran. El comercio electrónico crece sobre el 30 % y nuestras ventas lo hacen cada vez menos”, haciendo una comparación con los bancos, con menos clientes en los locales ante la posibilidad de efectuar trámites por Internet y de modo parecido, los locales del comercio detallista, con menos compradores que se acercan a los mesones.

Las medidas que se han contemplado hasta aquí, van en la dirección correcta para asegurar la sustentabilidad de los comercios, pero todavía parecen ser un tanto inespecíficas y de poco impacto comprobable, salir al paso de los gigantes locales, representados por el retail y otros comerciantes, como los chinos compitiendo posiblemente con ventaja, y el comercio callejero que se apodera cada vez con más agresividad en el espacio público, además de la oferta avasalladora e invasiva de los medios electrónicos, a consecuencia de esa situación, según la CNC, el vestuario, calzado y muebles han experimentado una baja, y sólo los artículos electrónicos, artefactos para el hogar y la línea tradicional de los supermercados han registrado números azules.

Ante la magnitud de los factores involucrados es muy posible que la capacitación de los locatarios y dependientes, la preocupación por mejorar los locales para hacerlos más atractivos, podrían resultar insuficientes. La ventaja comparativa más poderosa puede ser el aseguramiento de la calidad, verificada en tiempo real, la cercanía con los clientes y la responsabilidad para proteger los derechos del consumidor, además de la atención personalizada, son posibilidades para superar este desafío, además de utilizar como corresponde las herramientas de la tecnología, el comercio establecido es un bien que la ciudad no puede darse el lujo de abandonar a su suerte.

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