Editorial

El papel de los grandes actores de la economía

Por: Editorial Diario Concepción | 15 de Septiembre 2018
Fotografía: Referencial

Con el título, un tanto testimonial, de “Nuestro compromiso”, el  presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio y el  presidente de la Sociedad de Fomento Fabril, han publicado una columna en un medio de circulación nacional, en referencia a  uno de los grandes temas que tocan transversalmente el clima de la sociedad chilena actual, la así denominada crisis de confianza, estrechamente unida a la incertidumbre por carencia de seguridades en el recto proceder de personas, colectivos  e instituciones.

Es una tendencia que debiera continuarse, aumentar el contacto directo de los actores de la economía, en este caso, con los ciudadanos, agregar a los usuales números, no  todos comprensibles, la cara de quienes están en gran parte comprometidos con elaborarlos, ver la dimensión humana de quienes están involucrados significativamente con la productividad, los representantes de los más diversos ámbitos de la producción nacional, o de los servicios, por lo general anónimos para la gran masa de la ciudadanía.

El principio es bastante elemental, lo desconocido e ignorado genera temor y desconfianza, presentarse y mostrar abiertamente lo que se está haciendo despeja a lo menos ese factor, partiendo del reconocimiento, como los directivos aludidos señalan, que  es indispensable “entrar a la cancha del debate público. Nuestro anhelo es poder debatirlas con la mayor seriedad y rigor técnico posibles”.

Ambos personeros declaran tener una visión optimista del Chile actual, al considerar que más que una crisis de confianza, lo que las encuestas muestran es a una sociedad escéptica hacia instituciones y empresas, ”a las que a ratos perciben lejanas y herméticas”. En este análisis falta agregar un factor que ha contribuido a levantar un negativo muro de resguardo entre la gente común y las grandes empresas; la evidencia, o la sospecha fundada, que no hay procedimientos suficientemente claros, que hay malas prácticas y que la inexistencia de corrupción está todavía por probarse.

En la publicación se parte de una premisa insegura “creemos que los ciudadanos parten con una actitud neutra hacia la empresa, para luego construir confianza no solo en base a factores objetivos o cuantificables; la calidad de los bienes y servicios o de los empleos”.  Es discutible, por lo anteriormente expuesto, que haya una actitud neutra, por tanto, es necesario reconstruir la confianza que en muchos casos ha sido traicionada.  Justamente lo que hace mucha falta es lograr, como ambos directivos lo enuncian, la percepción sobre si la gente está, o no, recibiendo un trato digno y justo sobre la base a la transparencia y la autenticidad, todos factores fundamentales para construir cercanía hacia todo tipo de instituciones.

El camino a emprender  es  el de la cercanía y la transparencia, observar a los gremios vinculados  con los desafíos públicos del país, desarrollando, junto con organizaciones de la sociedad civil, soluciones  para enfrentar los  urgentes desafíos sociales propios  de la inequidad y desigualdad de oportunidades. Los empresarios chilenos tienen un contacto directo y pragmático con la realidad, sus mensajes deberían tener mayor lectoría para demostrar que hay una medible consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace, la mejor manera de recobrar puentes de confianza absolutamente necesarios para construir el país que todos esperamos tener.

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