Alcaldesa de Lebu, gobernador regional, senadores y diputados de la Región solicitaron al Presidente José Antonio Kast que no se avance en nuevas ampliaciones de parques marinos mientras no existan medidas de mitigación y compensación para la pesca artesanal de altura.
Una solicitud conjunta de las principales autoridades políticas de la Región del Biobío fue enviada al Presidente de la República, José Antonio Kast, para expresar su preocupación por los efectos que la continuidad y eventual ampliación de parques marinos insulares podría generar sobre la pesca artesanal de altura, particularmente sobre la flota dedicada a la captura de pez espada o albacora.
El oficio es suscrito por la alcaldesa de Lebu, Marcela Tiznado, el gobernador regional, Sergio Giacaman, los senadores Enrique Van Rysselberghe, Sebastián Keitel y Gastón Saavedra, y los diputados Flor Weisse, Joanna Pérez, Cristóbal Urruticoechea, Patricio Pinilla, Roberto Arroyo, Sergio Bobadilla y Francesca Muñoz. En el documento solicitan que no se generen nuevas restricciones mientras no existan medidas concretas de mitigación y compensación para los pescadores afectados.
La preocupación tiene especial relevancia para Lebu, considerando que entre 70 y 90 lanchas albacoreras de la flota nacional pertenecen a puertos del Biobío, principalmente Lebu y San Vicente. Estas embarcaciones realizan faenas de entre 15 y 30 días en alta mar y la flota regional representa entre un 35% y un 40% del desembarque nacional de pez espada.
La alcaldesa Marcela Tiznado explicó que la situación todavía no constituye una crisis, pero sí requiere atención por las consecuencias que nuevas restricciones podrían generar sobre una actividad que históricamente se desarrolla en estas zonas.

Foto: Archivo Diario Concepción
“Hoy no podemos hablar de una crisis, sin embargo, existe una preocupación real por el futuro de la pesca de la albacora, particularmente porque no se puede pretender prohibir la captura de un recurso que es migratorio y, especialmente, porque en el lugar en cuestión, es una zona donde se encuentran los caladeros históricos de la especie, más aún sabiendo que la flota que se mueve sobre las 50 millas o más, les impactará directamente sobre los desembarques y la economía local”, comentó.
La jefa comunal agregó que esta situación ya fue planteada directamente al Presidente durante una reunión que sostuvieron ambos en la Moneda, y que posteriormente fue formalizada mediante el oficio firmado por las autoridades regionales.
“Lo que estamos pidiendo es que no se generen nuevas restricciones para nuestra flota artesanal mientras no existan medidas concretas de mitigación y compensación, y que los pescadores sean escuchados en las decisiones que definirán el futuro de esta actividad, tan importante para la región, pero particularmente a Lebu”, puntualizó.
Entre las solicitudes planteadas al Gobierno también se encuentra asegurar la participación efectiva de los gremios de pescadores en la elaboración del Plan de Manejo del Parque Nacional “Mar de Juan Fernández II”, establecer mesas de diálogo entre las autoridades sectoriales y los gremios albacoreros, y realizar una evaluación técnica y económica de eventuales medidas de mitigación y compensación para las caletas y puertos afectados.