Economía y Negocios

Corfo Biobío lanza oficialmente Programas Territoriales Integrados Vitivinícola y Enoturismo

La puesta en marcha de ambos programas se apoya en el trabajo que Corfo Biobío ha desarrollado durante los últimos años mediante instrumentos orientados al fortalecimiento del sector vitivinícola.

Por: Edgardo Mora 19 de Agosto 2026
Fotografía: Cedida | Corfo Biobío

San Pedro de la Paz y Saltos del Laja fueron los escenarios elegidos para dar inicio oficial a dos programas que buscan potenciar la competitividad del sector vitivinícola y consolidar una oferta turística basada en la identidad del territorio.

Con una amplia participación de representantes de viñas, gremios, emprendedores, municipios, servicios públicos, universidades y actores del ecosistema productivo, Corfo Biobío realizó el lanzamiento oficial de los Programas Territoriales Integrados (PTI) Vitivinícola y Enoturismo, iniciativas que buscan consolidar una estrategia de desarrollo para el Valle del Biobío mediante un trabajo colaborativo entre el sector público, privado y la academia.

El lanzamiento del PTI Vitivinícola se efectuó en San Pedro de la Paz, instancia que reunió a la gobernanza que liderará el programa y a representantes del sector para compartir experiencias orientadas al mejoramiento de la calidad y competitividad de los vinos regionales. Durante la jornada se revisaron casos exitosos de agregación de valor desarrollados hace algunos años en el Valle del Itata, experiencia que permitió posicionar a esa zona vitivinícola —hoy perteneciente a la Región de Ñuble— como un referente nacional gracias al trabajo asociativo entre productores e instituciones.

En tanto, el lanzamiento oficial del PTI Enoturismo se realizó en los Saltos del Laja, uno de los principales íconos turísticos del Biobío, reforzando la visión de que el vino debe transformarse en una experiencia capaz de integrar gastronomía, patrimonio, cultura, naturaleza y oficios tradicionales. En la actividad se abordó el desafío de construir una oferta turística articulada que incorpore la riqueza gastronómica regional, la cerámica de Nacimiento, los atractivos de la costa, el patrimonio rural y la historia de las viñas ancestrales presentes en distintas comunas del valle.

Foto: Corfo Biobío

Ambos programas representan un paso estratégico para fortalecer un sector que posee condiciones agroclimáticas privilegiadas, una reconocida tradición campesina y cepas patrimoniales como País, Cinsault y Moscatel de Alejandría, elementos que constituyen una oportunidad para diferenciar al Biobío dentro del escenario vitivinícola nacional e internacional.

El Director Ejecutivo de Corfo Biobío, James Argo, señaló que ambos Programas Territoriales Integrados buscan abordar las principales brechas del sector mediante una estrategia de largo plazo. En ese sentido, explicó que el PTI Vitivinícola apunta a fortalecer la competitividad, la agregación de valor, la comercialización, la asociatividad, la profesionalización de la gestión y el acceso a nuevos mercados para los productores regionales. Paralelamente, el PTI Enoturismo busca estructurar y consolidar una oferta turística especializada en torno al vino, fortaleciendo capacidades en gestión turística, calidad de servicio, diseño de experiencias, comercialización y articulación territorial, con el propósito de posicionar al Biobío como un destino emergente de enoturismo en Chile.

Pasos concretos

La estrategia ya comenzó a materializarse mediante acciones concretas. En el caso del PTI Enoturismo, su gerente, Brian Smith, explicó que actualmente se desarrollan talleres de hospitalidad y jornadas participativas destinadas a construir la marca del destino, elaborar un manual de buenas prácticas y definir un relato común para el Valle del Biobío. Estas actividades buscan fortalecer la identidad territorial y generar espacios de encuentro donde los participantes conozcan otras experiencias, establezcan vínculos y desarrollen oportunidades de colaboración entre viñas, emprendedores y prestadores de servicios turísticos.

Por su parte, el gestor del PTI Vitivinícola, Sebastián Fuentes, señaló que el programa inició un proceso de caracterización técnica de los vinos regionales mediante catas especializadas complementadas con análisis químicos, trabajo que permitió establecer una línea base para la asesoría enológica que comenzó durante este año. El objetivo es elevar y estandarizar la calidad técnica de los productores, eliminando defectos que dificultan la comercialización y fortaleciendo la competitividad de los vinos del Biobío. Este proceso se complementó posteriormente con una cata comercial desarrollada en Santiago, instancia en la que además se elaboró un catálogo destinado a promover los vinos de la región en nuevos mercados.

La puesta en marcha de ambos programas se apoya en el trabajo que Corfo Biobío ha desarrollado durante los últimos años mediante instrumentos orientados al fortalecimiento del sector vitivinícola, impulsando la profesionalización de las viñas, la transferencia de conocimientos, la innovación, la asociatividad y la apertura de nuevas oportunidades comerciales.

Una de las beneficiarias de esta estrategia es María Paz Moreno Fuentes, representante de la tercera generación de productores de Viña Suel de los Mayos, una bodega familiar ubicada en la comuna de Florida, en el límite con Ránquil, cerca del sector Rahuil. La familia ha mantenido viva la tradición de elaborar vinos País, Cinsault y Moscatel de Alejandría, enfrentando durante décadas desafíos como la disminución del consumo de vino, los bajos precios pagados por la producción y la dificultad para incorporar nuevas generaciones a esta actividad que forma parte del patrimonio agrícola regional.

Respecto de las expectativas que genera esta iniciativa, la productora señaló: “Desde el momento en que se propuso este proyecto me pareció una iniciativa súper interesante y completa, ya que abarca integralmente desde la producción hasta la comercialización del vino. Como productores y agricultores del sector privado estamos muy expectantes con lo que viene; esperamos que todo lo planteado se ejecute con éxito en el segundo y tercer año para que nos ayude a potenciar y dar valor a nuestros vinos, los cuales hoy en día son difíciles de vender y consumir. Nuestra gran apuesta con este programa es dejar atrás el trabajo individual para compenetrarnos, generar confianza mutua y trabajar unidos, logrando así que los viñateros nos potenciemos juntos en lugar de competir de forma aislada”.

Las gobernanzas de ambos Programas Territoriales Integrados trabajarán de manera colaborativa entre el sector privado, instituciones públicas y la academia para impulsar una hoja de ruta común que fortalezca la competitividad del Valle del Biobío. El objetivo es consolidar un territorio donde la producción vitivinícola, el turismo, la gastronomía, el patrimonio y los oficios tradicionales se integren en una propuesta de alto valor, capaz de generar nuevas oportunidades económicas, rescatar la identidad regional y proyectar al Biobío como uno de los principales destinos vitivinícolas y enoturísticos emergentes del país.

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