Economía y Negocios

Pescadores artesanales advierten amenaza por megaproyectos eólicos en el Golfo de Arauco

CONDEPP cuestiona que las iniciativas generen solo 25 empleos cada una frente a más de 35 mil puestos de trabajo pesqueros en riesgo, orientándose la energía al hidrógeno verde y no al beneficio local.

Por: Edgardo Mora 24 de Julio 2026
Fotografía: Raphael Sierra P.

El Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (CONDEPP) manifestó su profunda preocupación ante las solicitudes de concesión marítima para seis parques eólicos marinos en el Golfo de Arauco. La potencia combinada de estas iniciativas superaría la capacidad energética actualmente instalada en la Región del Biobío. Asimismo, el gremio advierte sobre la brecha laboral del sector: mientras los titulares declaran menos de 25 puestos de trabajo permanentes por proyecto en su fase de operación, la pesca artesanal sostiene a miles de familias en la zona. Ante esto, CONDEPP exige un Estudio de Impacto Económico-Social Independiente (EISE), financiado por las empresas e incorporado a cada Estudio de Impacto Ambiental, antes de otorgar cualquier aprobación.

El gremio detalló que las iniciativas —Isla Santa María, Brisas Marinas, Espejo de Agua, Viento Azul, Agua Azul y Golfo de Arauco— contemplan tecnología eólica flotante y concesiones por 30 años, vinculadas a capitales extranjeros como Deep Wind Offshore (Noruega) y Acciona (España). En conjunto, los proyectos sumarían cerca de 5.970 MW, cifra que supera los 5.316 MW instalados en toda la región. El complejo de mayor envergadura, Isla Santa María, considera 75 aerogeneradores flotantes y una inversión declarada de USD 5.000 millones.

La agrupación advierte que no se ha evaluado el efecto acumulativo de la saturación del espacio marino frente a la operación conjunta de las seis iniciativas. Entre los riesgos señalan la pérdida de caladeros históricos, la fragmentación del espacio costero, rutas de navegación más extensas y complejas, mayor peligro en maniobras marítimas —especialmente con mal tiempo— y la alteración de ecosistemas por ruido submarino, intervención del fondo marino y la presencia permanente de cableados y estructuras. Ninguno de estos impactos ha sido cuantificado de forma integral.

Golfo de Arauco Foto: Copas Coastal

CONDEPP recordó que el Golfo de Arauco sustenta tres pesquerías artesanales de relevancia nacional. Lebu, el principal puerto pesquero artesanal del país, concentra la extracción de reineta —con más de 690 embarcaciones y 400 encarnadoras organizadas— y gran parte de la jibia, comuna que ha representado hasta el 85% del desembarque nacional. A ello se suma la pesca pelágica de sardina común, anchoveta y jurel. El valor bruto desembarcado en estas tres actividades bordea los $100.000 millones de pesos anuales.

Al respecto, Hernán Cortés Bernal, presidente de CONDEPP y FENASPAR, señaló: “Estamos ante una transformación sin precedentes del golfo, y la pregunta que nadie ha respondido es la más simple: ¿puede convivir este desarrollo energético con la pesca artesanal? No estamos en contra de la energía limpia; estamos en contra de que se instale sobre el principal puerto artesanal de Chile sin que nadie haya medido el beneficio real para la región ni cuánto van a perder los pescadores. ¿Se están poniendo en riesgo 35.000 empleos directos e indirectos (sardina, anchoveta, reineta, jibia, orilleros, algueros y buzos) por solo 25 empleos por parque?”.

El gremio enfatiza esta asimetría laboral: en etapa de operación, cada parque generará menos de 25 empleos, mientras que solo en Lebu más de dos mil tripulantes y 400 encarnadoras dependen de la reineta y la jibia, sumados a unos dos mil tripulantes de la flota pelágica del golfo. Añaden, además, que la energía proyectada busca abastecer la cadena exportadora de hidrógeno verde y no el consumo local.

CONDEPP dio a conocer que estas seis solicitudes forman parte de un paquete de nueve proyectos eólicos marinos en tramitación a nivel nacional, enmarcados en la Política Nacional Costera y el Plan de Acción de Hidrógeno Verde 2023-2030. Incluso, una de las iniciativas ya solicitó conectarse al Sistema Eléctrico Nacional mediante una línea de alta tensión de 500 kV y casi 220 kilómetros, sin que existan evaluaciones previas sobre el impacto socioeconómico en la pesca artesanal.

Cortés concluyó de forma tajante: “Quien invierte miles de millones de dólares en el golfo bien puede financiar un estudio que determine, con cifras concretas, cuánto daño generará a quienes viven del mar. Pedimos lo mínimo: que se mida el perjuicio, que se escuche a las caletas y que no se apruebe nada a espaldas de la región”.

En función de lo anterior, CONDEPP solicitó a la autoridad ambiental y a las empresas promotoras la elaboración de un Estudio de Impacto Económico-Social Independiente (EISE). Este debe abordar de forma diferenciada la pesca de reineta, jibia y pelágicos —incluyendo el trabajo de la Mesa de Encarnadoras de Lebu— y el efecto acumulativo de la saturación marina sobre caladeros, navegación, seguridad y biodiversidad. Asimismo, demandan garantizar procesos de participación ciudadana y consulta indígena, exigiendo que no se emita ninguna Resolución de Calificación Ambiental (RCA) sin antes cuantificar, mediante peritajes técnicos, el impacto económico sobre la pesca artesanal de la zona.

Etiquetas

Notas Relacionadas