El Sindicato de Oficiales Motoristas del Biobío llamó a verificar las condiciones de habitabilidad, higiene y seguridad de los trabajadores embarcados en Talcahuano.
La presencia del pesquero chino Ning Tai 97 en Talcahuano abrió nuevamente el debate sobre las facultades que tiene el Estado para fiscalizar las condiciones laborales de las tripulaciones de embarcaciones extranjeras que ingresan a puertos chilenos. Aunque la nave fue inspeccionada por distintos organismos públicos durante su permanencia en Asmar, el Sindicato de Oficiales Motoristas del Biobío advirtió que hoy Chile no cuenta con herramientas legales para verificar las condiciones de trabajo de las personas embarcadas.
El Ning Tai 97, un potero de bandera china de 62,4 metros de eslora, arribó al puerto de Talcahuano para realizar trabajos de reparación en los diques de Asmar. Durante su estadía fue fiscalizado por Directemar, Sernapesca, la Policía de Investigaciones (PDI), el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la Seremi de Salud, organismos que revisaron el cumplimiento de la normativa vigente para el ingreso de este tipo de embarcaciones a puertos nacionales.
Sin embargo, para el sindicato esas inspecciones dejan fuera un aspecto que consideran igualmente relevante: las condiciones en que viven y trabajan los tripulantes.
Eric Riffo, presidente del Sindicato de Oficiales Motoristas del Biobío y miembro del Personal Embarcado Industrial, explicó que existen antecedentes internacionales que justifican ampliar el alcance de las fiscalizaciones cuando este tipo de embarcaciones recala en Chile. “Nosotros queremos realizar una observación respecto de las condiciones en las que podrían estar los trabajadores a bordo. Si bien es cierto, esta nave ha sido fiscalizada y revisada por las autoridades chilenas, tanto por la Directemar, Sernapesca y otras instituciones, nos parece relevante, dado también una serie de acusaciones que hay a nivel internacional respecto a el trato de las personas que trabajan a bordo de estos barcos”.
El dirigente explicó que la ratificación del Convenio 188 sobre el Trabajo en la Pesca, adoptado por la Organización Internacional del Trabajo, permitiría al país contar con un marco jurídico para supervisar materias relacionadas con la habitabilidad, higiene, seguridad, descanso y bienestar de los trabajadores embarcados, complementando las fiscalizaciones que actualmente realizan las autoridades en ámbitos sanitarios, pesqueros y marítimos.
Desde el sindicato recalcaron que el debate no apunta únicamente a la actividad extractiva que desarrollan estas embarcaciones, sino también a las condiciones en que desempeñan sus funciones quienes trabajan durante meses en alta mar. A su juicio, avanzar en la ratificación del convenio permitiría que Chile fortalezca sus mecanismos de control cuando este tipo de naves recale en puertos nacionales.
En cuanto a las especificaciones de la nave, El Ning Tai 97 cuenta con una eslora total de 62,4 metros y una manga de 10 metros, complementadas con un puntal de 6,2 metros. El navío registra un arqueo bruto (GRT) de 1.096 toneladas y está equipado con un motor cuya potencia alcanza los 1.471 kilovatios (kW). Asimismo, para el almacenamiento de sus capturas en alta mar, el buque dispone de una capacidad de bodega de carga de pescado de 815,08 m3.