La iniciativa contempla distribuir las más de 700 hectáreas del terreno de la compañía en cuatro distritos de desarrollo productivo.
A casi dos años del cierre de las operaciones siderúrgicas de Huachipato, el emblemático predio industrial de Talcahuano comienza a delinear un nuevo horizonte.
Bajo el nombre “Huachipato: Territorio de Oportunidades”, Grupo CAP y la compañía siderúrgica presentaron oficialmente un Plan Maestro Territorial que busca convertir las más de 700 hectáreas del recinto en un espacio de reconversión productiva basado en cuatro grandes distritos de desarrollo, con el objetivo de reposicionar al Biobío como uno de los principales polos económicos del país.
La propuesta fue exhibida ante autoridades regionales, representantes del sector privado, el mundo académico y organizaciones de la sociedad civil, en una ceremonia que marcó una nueva etapa del proceso participativo iniciado durante 2025. En ese período se realizaron dos foros ciudadanos cuyos aportes fueron incorporados al diseño del plan, desarrollado junto a Fundación Metrópoli, organización internacional especializada en planificación urbana y desarrollo territorial.
Más que un proyecto inmobiliario o una intervención puntual, la iniciativa plantea una transformación integral del antiguo campus industrial de Huachipato, sustentada en la creación de un distrito logístico-portuario, un distrito industrial, un distrito de innovación y un distrito inmobiliario. La apuesta apunta a que cada uno de estos espacios genere inversiones propias, atraiga nuevos actores productivos y consolide una red de actividades complementarias capaz de impulsar una nueva etapa de crecimiento para Talcahuano y el Gran Concepción.

El gerente general de Grupo CAP, Nicolás Burr, explicó que la génesis del proyecto nació inmediatamente después de la decisión de cerrar la siderúrgica durante el segundo semestre de 2024: “Dijimos que teníamos que hacer un proyecto que de alguna forma emulara lo que fue Huachipato hace 70 años”.
Sostuvo que el diseño maestro fue concebido para dialogar con la estrategia Biobío 2050 impulsada por el Gobierno Regional, de manera que ambas iniciativas avancen en la misma dirección y permitan acelerar el desarrollo con mayor sustentabilidad y menores dificultades en su ejecución.
El corazón de esa estrategia descansa precisamente en los cuatro distritos anunciados. Burr detalló que el proyecto industrial tendrá como primera gran inversión la alianza recientemente confirmada con Aceros AZA, la que actuará como proyecto ancla para iniciar la reindustrialización del lugar. A partir de esa base, esperan que nuevas empresas se instalen progresivamente en el recinto, generando una masa crítica capaz de atraer más inversiones, incrementar el empleo y fortalecer el desarrollo local.
“Esto es un proyecto de largo plazo, son cuatro distritos: uno logístico-portuario, un distrito industrial, un distrito de innovación y otro inmobiliario”, dijo.
El componente logístico también aparece como uno de los pilares de la propuesta. Burr señaló que, tras la paralización de la actividad siderúrgica, el movimiento de carga del puerto prácticamente desapareció, aunque durante el último año comenzó una recuperación importante. Según explicó, la proyección para este año bordea el millón de toneladas, cifra que aún representa apenas una parte de la capacidad instalada. El objetivo ahora es atraer nuevas cargas, especialmente desde Argentina, aprovechando la infraestructura existente para fortalecer el distrito logístico-portuario.
Respecto de los plazos, el ejecutivo indicó que el proyecto de AZA contempla dos etapas. La primera considera la puesta en marcha del proceso de laminación hacia 2028, mientras que una segunda fase incorporará un horno eléctrico destinado a producir acero verde, iniciativa cuyo desarrollo dependerá de las condiciones del mercado.
La visión estratégica del plan fue presentada por Alfonso Vegara, presidente de Fundación Metrópoli y principal asesor internacional del proceso. El urbanista español destacó que el Biobío reúne características únicas dentro del país y posee condiciones para transformarse en un territorio más competitivo, equilibrado socialmente y comprometido con la sostenibilidad ambiental: “Configura el segundo gran motor de la economía del país y tiene retos fascinantes para ser más competitivo para las actividades económicas, ser más equilibrado desde el punto de vista social y también ser más sensible con respecto al medioambiente”.
El gobernador regional, Sergio Giacaman, valoró el trabajo realizado por Grupo CAP y Huachipato luego del cierre de la siderúrgica. Señaló que el plan constituye un aporte relevante para la recuperación económica regional y adelantó que los insumos elaborados junto a expertos internacionales serán considerados en las políticas públicas que impulsa el GORE para promover nuevas industrias.
“Han mantenido un compromiso permanente con la comuna de Talcahuano, con nuestra región y, en particular, en la presentación de un Plan Maestro para las más de 700 hectáreas que ellos tienen y el desarrollo de cuatro distritos”, comentó el gobernador.
En tanto, el gerente general de Huachipato, Jean Paul Sauré, destacó que la propuesta no corresponde únicamente a una planificación futura, sino que ya comenzó a materializarse mediante proyectos concretos. Explicó que algunas iniciativas tendrán horizontes de diez años o más, mientras otras ya muestran avances significativos, como la alianza con AZA para fortalecer el distrito industrial y el desarrollo del Centro para la Industria Inteligente (C4i), cuya operación plena se proyecta antes de finalizar el año.
“Este es un plan que ya está ocurriendo. Hay proyectos que son muy de largo plazo y que van a tomar tiempo, pero también hay medidas inmediatas y rápidas de ejecutar”, agregó Sauré.
También recordó que Biobío posee una extensa tradición industrial y cuenta con profesionales, técnicos y especialistas altamente valorados, muchos de los cuales actualmente migran hacia la minería del norte del país. La aspiración del proyecto es generar empleos de alta especialización que permitan retener ese talento y fortalecer un ecosistema donde industria, innovación, logística y desarrollo urbano se potencien mutuamente.
El ejecutivo también abordó el futuro de las instalaciones productivas. Explicó que el equipamiento industrial permanece en buenas condiciones y que será adaptado para la futura producción de acero verde mediante la incorporación de tecnología de horno eléctrico. Asimismo, manifestó su convicción de que, cuando las operaciones vuelvan a desarrollarse plenamente, buena parte de los antiguos trabajadores de Huachipato será convocada nuevamente.
Desde la administración comunal, el alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, sostuvo que el escenario actual responde a una planificación sostenida entre el sector público y privado. Explicó que el municipio ha impulsado una Ventanilla Única para grandes proyectos, creó una unidad especializada en atracción de inversiones y comenzó la actualización del Plan Regulador con el propósito de habilitar nuevas áreas productivas, inmobiliarias y de protección ambiental.
Por su parte, el delegado presidencial regional, Julio Anativia, enfatizó que el contexto económico obliga a fortalecer el trabajo colaborativo entre las distintas instituciones del Estado y el sector privado. En esa línea, sostuvo que la iniciativa se inserta plenamente en la estrategia Biobío 2050 y constituye un ejemplo de articulación para enfrentar los desafíos de desarrollo regional.
“No podemos darnos el lujo de trabajar cada uno por separado. Tenemos que unir esfuerzos, actuar coordinadamente y respaldar iniciativas como esta”, concluyó.