Desde CPC Biobío esperan que la situación no se prolongue por más de 5 a 10 días.
Una serie de reacciones dejó el anuncio del Gobierno sobre la suspensión de la recepción de gas desde Argentina.
La información dada a conocer la tarde de este jueves activó una lista de acciones y decisiones desde el sector industrial, nicho donde va dirigida la determinación gubernamental.
“Debido a problemas en operadores argentinos, se ha debido suspender la recepción de gas natural desde Argentina. Esto como una medida preventiva y por ahora, esta situación afecta solo a clientes industriales, mientras que el suministro residencial se mantiene con normalidad”, dijo el recién nombrado seremi de Energía, Javier Salamanca.
“Estamos trabajando de manera coordinada con la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, las empresas distribuidoras y autoridades argentinas, para restablecer el servicio en condiciones adecuadas, resguardando siempre a las familias de Biobío”, agregó Salamanca.
Lo que se conoce hasta ahora es que la causa de esta situación es la detección de gas con parámetros fuera de especificación conforme a la normativa chilena aplicable, lo que obligó a cerrar la válvula en el punto fronterizo.
Todo esto ocurre en medio del alza de los combustibles y con ello los ya conocidos anuncios de incremento de costos en toda actividad productiva y/o económica.
Esto se resume en el mayor precio de la bencina y el diésel. Es justamente este último recurso el que podría comenzar a tomar mayor protagonismo en la actividad industrial ante la falta del gas trasandino.
Así lo explicó Álvaro Ananías, presidente de la CPC Biobío, gremio que agrupa a empresas de la Región. “Esto significa un aumento de costo importante desde el punto de energético (…). Hemos hablado con nuestra empresas socias afectadas de distintos rubros y, efectivamente, recibieron una comunicación sobre la suspensión del suministro de gas natural desde Argentina y la información que tenemos hasta el momento es que esto se debería a una situación técnica ocurrida en Argentina con el proveedor de ese país en el sentido que hubo parámetros en la extracción de gases que son los que transportan y generan el flujo a Chile con parámetros desviados con la aparición de otros gases muy altos (…)”, detalló el líder gremial.
Ananías afirmó además que, según la información entregada por varios proveedores, “probablemente, el suministro pueda reestablecerse entre 5 y 10 días, lo que es muy importante y ojalá ocurra en esos términos y no se alargue para no afectar más a las industrias de nuestra zona”.
De acuerdo con el presidente de CPC Biobío, luego de conversar con varias industrias de la zona, se le indicó que “muchas de deberán modificar sus sistemas para poder capturar otro tipo de generación de energía donde es muy probable que se ocupen varias plantas diésel, lo que implica cambiar maquinarias e inyectores en un proceso operativo que es intenso y en el cual la mayoría de las industrias están trabajando el día de hoy. Entonces, el primer problema es adecuar los sistemas a nuevos abastecimientos de energía mientras dure este corte”.
Desde el punto de vista de prevenir la ocurrencia de nuevos cortes de suministros desde Argentina, apuntó a lograr conversaciones con las autoridades de ambos países para contar con un sistema más robusto, “que dé garantías de un flujo permanente para que estos problemas técnicos que generan detenciones de 5, 10 o más días, no tenga impactos tan importantes en nuestra industria”.
Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional, quien además es dirigente sindical de Enap, expresó que tras conversar con dirigentes del mundo sindical petrolero de Neuquén (Argentina), pudo contar con algunos antecedentes respecto del motivo de la suspensión del suministro de gas a Biobío.
De acuerdo con el vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional un factor relevante para prevenir nuevos cortes del suministro de gas desde Argentina, “tiene que ver con la rigidez de la normativa chilena en materia de la calidad del gas natural que este tipo de situaciones cuando se pierden esas especificaciones”.
Javier Sepúlveda, exseremi de economía y docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas (Facea) de la Universidad de Concepción (UdeC), planteó que “el impacto dependerá de al menos dos factores: la temporalidad y magnitud del corte de suministro, y la capacidad de la cadena de suministro para sustituir por gas importado. En la medida en que estos dos factores sean más críticos, las empresas tendrían que enfrentar un aumento en los costos de producción y, por consiguiente, un leve encarecimiento de los bienes y servicios que ellas producen”.
Para el senador, Gastón Saavedra (PS), integrante de las comisiones de Economía, Trabajo y Defensa, el corte de suministro tiene dos aspectos principales: “Uno es que quienes proveen que son los argentinos, deben explicar con claridad por qué pasó, donde existen responsabilidades porque es un tema interestatal por lo que deben, por lo tanto, funcionar las relaciones que se tengan desde la Cancillería para abordar las soluciones porque se trata una materia que es estratégica donde se suspende el gas a la industria, pero también puede afectar a las personas”.
El segundo punto, en la mirada del Senador Saavedra dice relación con la revisión de los contratos respectivos. “Hay que ver qué dicen los contratos y quién se hace responsable ante situaciones como estas, quién asume los costos de todo esto y que se conozca públicamente porque en el fondo se trata de una situación que genera mucha alarma e incertidumbre donde se suma un costo adicional que ya está alto tras el alza de los combustibles”.
En tanto, el diputado Antonio Rivas (PS), integrante de la comisión de Energía de la Cámara Baja, acotó que “se trata de una mala señal del Gobierno (…)”.
En esta línea, Rivas no descartó pedir más antecedentes ante la comisión o bien la Sala de la Cámara, sumando planes de contingencia.