Desde la Ferepa sitúan entre $100 mil y $150 mil el aumento del costo, de forma diaria, para el uso de motores.
Según consignó Publimetro, el Gobierno anunció nuevas medidas por el alza de combustibles que incluyen un bono a la pesca y la entrega de gas licuado.
Sobre este último, se trata de la entrega de balones de gas a precio preferente, buscando aliviar el gasto en calefacción de los hogares, uno de los ítems que más se ha encarecido en el último tiempo.
“En base al Registro Social de Hogares, considerando la vulnerabilidad de las personas, podemos hacer un traspaso conversado con los municipios, a través de la Subdere, de $225 millones de dólares, que va a beneficiar a un gran número de familias vulnerables, pero esto se hará vía municipios”, aseguró el Presidente, José Antonio Kast, al medio nacional.
El Gobierno también incluyó apoyo específico para el sector pesquero artesanal, uno de los rubros impactados por el alza de los combustibles.
Así, anunció un aporte de $100 mil por embarcación, beneficio que se entregará por un periodo máximo de seis meses. “Es importante señalar que para que se pueda dar este beneficio se tienen que cumplir algunos requisitos copulativos”, dijo el Presidente Kast, precisando que corresponden a “que tengan una eslora igual o inferior a 12 metros, que estén con un registro de actividad efectiva durante el año 2025 y que tengan una actividad acreditada en el mes que se solicite esta bonificación”, indicó al medio de comunicación.
En la Región, el presidente de Ferapa Biobío, Cristian Arancibia, expresó su insatisfacción respecto de la medida anunciada por el Mandatario calificándola de insuficiente.
Para Arancibia esto constituye un reconocimiento explícito a la presión que ejerce el alza de los combustibles sobre uno de los sectores más vulnerables del mundo productivo costero. Sin embargo, “su alcance y diseño plantean interrogantes relevantes sobre su efectividad real”.
“Si bien el beneficio apunta correctamente a embarcaciones de hasta 12 metros —segmento que concentra mayores dificultades operativas y menor capacidad de absorción de costos—, el monto resulta técnicamente insuficiente frente a la estructura de gastos de una faena pesquera”, explicó el líder gremial.
“El combustible representa uno de los principales insumos, y su variabilidad impacta directamente la rentabilidad diaria. En ese contexto, $100.000 mensuales difícilmente compensan incrementos sostenidos en el precio del combustible, un pescador artesanal con bote a motor como promedio diario de consumo de combustible tendrá un aumento en sus costos en promedio de entre $100 mil y $150 mil por día de labor”.
Otro punto relevante para Ferepa Biobío tienen que ver con el condicionar el acceso al registro de actividad durante 2025 y a la operación efectiva en el mes de postulación, ya que “introduce un sesgo que podría excluir a pescadores que, precisamente por los altos costos, han debido reducir o suspender sus salidas. Esto genera una paradoja: quienes más necesitan el apoyo podrían quedar fuera del beneficio”, advirtió Arancibia.
Por otra parte, de acuerdo con el gremio de la pesca artesanal la temporalidad acotada a seis meses revela el carácter transitorio de la medida, sin abordar el problema estructural de fondo: la ausencia de un mecanismo permanente de estabilización de costos para la pesca artesanal, similar al que sí existe en otros sectores productivos.
“La iniciativa es un avance en términos de reconocimiento político, pero insuficiente en su impacto económico. Se requiere una política más robusta, permanente y equitativa, que considere la realidad operativa del sector y garantice condiciones mínimas de sostenibilidad para la pesca artesanal”, concluyó el presidente de Ferepa Biobío.