Carne sin trazabilidad dificulta conocer su origen y condiciones sanitarias.
•Académico de la UdeC advierte que la falta de inspección veterinaria y trazabilidad eleva los riesgos sanitarios asociados a la carne clandestina.
•El especialista apunta a enfermedades zoonóticas, contaminación de los alimentos e hidatidosis entre los riesgos del faenamiento fuera de norma.
En medio de las advertencias por el consumo y comercialización de carne de origen clandestino durante las próximas Fiestas Patrias en la Región del Biobío, un académico de la Universidad de Concepción explicó los principales riesgos que implica para la salud adquirir productos provenientes de faenamientos realizados fuera de los sistemas autorizados.
La advertencia se suma a la preocupación de las autoridades por reforzar los controles sobre el origen y comercialización de productos cárnicos durante una época del año en que aumenta su consumo.
Reinaldo Letelier Contreras, académico del Departamento de Patología y Medicina Preventiva de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UdeC, puso el foco en uno de los elementos que se pierde cuando el faenamiento se realiza fuera de los establecimientos autorizados: la inspección médico-veterinaria oficial.
Según explicó, este procedimiento tiene entre sus objetivos verificar que la carne destinada al consumo sea inocua y se encuentre libre de contaminantes que puedan representar un riesgo para las personas.
Estos contaminantes pueden ser de origen biológico, químico o físico, de acuerdo con las categorías contempladas por el Reglamento Sanitario de los Alimentos.
Entre los principales riesgos, el académico mencionó la presencia de agentes bacterianos, virales y parasitarios, algunos de los cuales pueden estar asociados a enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas que pueden transmitirse entre animales y personas.
Letelier sostuvo que este tipo de enfermedades puede tener un impacto relevante en la salud pública, debido a las consecuencias que pueden generar en quienes resultan afectados.
Uno de los ejemplos mencionados por el especialista es la hidatidosis, enfermedad parasitaria que puede relacionarse con condiciones deficientes de higiene y manejo de vísceras durante el faenamiento.
El académico explicó que el faenamiento domiciliario puede contribuir a mantener la presencia de este tipo de enfermedades cuando no existe un manejo sanitario adecuado de los animales y sus vísceras.
Otro de los factores advertidos por Letelier es la conservación de la carne. La ausencia de condiciones adecuadas de higiene y refrigeración puede reducir considerablemente la vida útil del producto y favorecer su deterioro.
A ello se suma el riesgo de las denominadas Enfermedades Transmitidas por los Alimentos (ETA), que pueden producirse por una manipulación incorrecta, deficiencias de higiene, contaminación cruzada o por agentes presentes previamente en los animales faenados.
De esta manera, el riesgo no necesariamente se limita al momento del faenamiento, sino que también puede extenderse a las etapas posteriores de manipulación, almacenamiento, preparación y consumo.
Para el académico, otro de los aspectos centrales es la trazabilidad.
Este mecanismo permite realizar un seguimiento del producto pecuario desde su origen hasta llegar al consumidor final, lo que resulta especialmente relevante ante la necesidad de identificar el origen de una carne y las condiciones bajo las cuales fue producida y comercializada.
En el caso de los productos provenientes de faenamientos clandestinos, precisamente uno de los problemas es la ausencia de este sistema de seguimiento.
Esto dificulta determinar de dónde provino el animal, bajo qué condiciones fue faenado y qué procesos siguió posteriormente el producto antes de llegar a la mesa.
La trazabilidad, por tanto, no solo permite conocer el origen de la carne, sino que también constituye una herramienta para responder ante eventuales problemas sanitarios.