Dirigentes del lugar enfatizan el aporte de contar con un complejo policial cercano, aunque expresan inquietudes por los impactos que su instalación podría tener en la vida barrial.
Se abrió la licitación para construir el nuevo complejo de la Policía de Investigaciones (PDI) en Concepción, una obra de más de $61 mil millones que busca concentrar en un solo recinto moderno las unidades policiales; el proyecto, a cargo del Ministerio de Obras Públicas, contempla dos edificios —cuartel y laboratorio— para más de 600 funcionarios.
El futuro complejo se emplazará en avenida Costanera, en el tramo comprendido entre Freire Poniente y avenida Zañartu, frente al Mall Mirador Biobío y en diagonal al Teatro Regional del Biobío, en un entorno que además integra el Parque Bicentenario y el Memorial 27F, consolidándose como un punto de alta visibilidad y carácter estratégico dentro del desarrollo urbano reciente de la ciudad.
De acuerdo con los antecedentes técnicos, el proyecto considera la construcción de dos edificios principales —un cuartel base y un laboratorio de criminalística— en un terreno de más de 8 mil metros cuadrados, alcanzando una superficie total cercana a los 20 mil metros cuadrados, lo que permitirá albergar a más de 600 funcionarios y concentrar cerca de 17 reparticiones, fortaleciendo así la capacidad operativa de la institución en la macrozona sur.
En términos de plazos, el proceso de licitación contempla el cierre de recepción de ofertas para el 10 de julio, seguido por la apertura técnica el mismo día y la apertura económica a fines de ese mes, mientras que la adjudicación está proyectada para enero de 2027, lo que, según las estimaciones oficiales, situaría el eventual inicio de las obras dentro de un horizonte aún en desarrollo, sujeto a las etapas administrativas propias de este tipo de contratos públicos.
La jefa regional de la PDI en Biobío, prefecta inspectora Claudia Chamorro, valoró el carácter histórico de la iniciativa, indicando que “es un anhelo de más de 15 años para la región”, agregando que “representa un proyecto de alto estándar en tecnología, en ubicación y en demanda, que permitirá estandarizar procesos y fortalecer especialmente el laboratorio de criminalística”, uno de los ejes centrales del nuevo complejo.
Por su parte, el seremi de Seguridad Pública del Biobío, Richard Soto, destacó el impacto en la descentralización de capacidades investigativas, afirmando que “este cuartel va a contener todas las especialidades de la PDI, lo que permitirá entregar servicios mucho más rápidos y realizar pericias que hoy deben enviarse a Santiago directamente en la región”.
A su vez, el gobernador regional (s), Juan Pablo Besser, relevó la participación del Gobierno Regional (Gore) en el desarrollo del proyecto, señalando que “este es un anhelo de larga data que hoy comienza a concretarse con la apertura de la licitación”, precisando además que el organismo financió el diseño con una inversión cercana a los $720 millones y que se proyecta una ejecución de obras entre 24 y 36 meses.
Besser agregó que la iniciativa también se inserta en una visión más amplia de desarrollo urbano para el sector costanera, indicando que “esto va a permitir consolidar un barrio cívico bien formado, donde se concentren distintos servicios públicos”, en referencia al entorno donde ya se emplazan equipamientos como el teatro regional y otras infraestructuras institucionales.
También consultado, el delegado presidencial, Julio Anativia, señaló que “es un proyecto importante, que ha tenido la colaboración de varias instituciones y que va a implicar oportunidades desde el punto de vista de la seguridad, pero también en empleo e inversión en nuestra región”.
En paralelo al avance institucional, los residentes de sectores aledaños han comenzado a proyectar los efectos del proyecto en su entorno inmediato, particularmente en relación con la seguridad y las dinámicas urbanas del sector.
La presidenta de la Junta de Vecinos Nueva Aurora de Chile, Ruth Riquelme, valoró la iniciativa señalando que “es muy bueno que se construya la PDI, porque hace mucha falta mayor seguridad, sobre todo considerando los eventos masivos en el sector y los problemas de insalubridad que existen en algunos espacios”.
Riquelme sostuvo que la intervención podría representar un cambio relevante para el barrio, afirmando que “esto debió haberse hecho hace años, el sector necesita un cambio urgente”, subrayando que la presencia de infraestructura policial podría contribuir a mejorar la percepción de seguridad y el uso de espacios públicos que actualmente presentan distintos niveles de deterioro.
Una visión que coincide, parcialmente, es la de la presidenta de la Junta de Vecinos Pedro del Río Zañartu, Ernestina Gatica, quien también reconoce el potencial impacto positivo del proyecto, señalando que “la presencia de la policía puede ayudar a inhibir problemáticas como el tráfico de drogas o el uso de armas, que han aumentado en el sector”, situando así la iniciativa en el contexto de preocupaciones actuales de seguridad.
No obstante, la dirigente planteó la necesidad de avanzar en mecanismos de articulación entre la futura infraestructura y la comunidad, indicando que “esperamos que exista una mesa de trabajo con los vecinos, para poder abordar las problemáticas del territorio y generar una buena relación con la institución”, indicando así la importancia de la coordinación local en este tipo de proyectos.
Junto con ello, incorporó una mirada más amplia sobre el desarrollo del sector, vinculando la llegada del proyecto con transformaciones urbanas recientes, señalando que “se han construido muchos edificios orientados al arriendo, con alta rotación de personas, lo que genera saturación de servicios y no responde al déficit habitacional del barrio”, instalando un debate sobre el uso del suelo en la ribera del Biobío.

Terreno para el nuevo cuartel de la PDI en Concepción | Foto: Carolina Echagüe M.