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Ley de Identidad de Género aterrizará en colegios con circular, pero sin recursos

Desde abril del año pasado un instructivo del Mineduc orienta la inclusión en establecimientos, sin embargo, el urgente proceso de asesoría experta sigue sin ser normado.

Por: Javier Cisterna | 16 de Septiembre 2018
Fotografía: Diario Concepción

Para octubre se espera la promulgación de la Ley de Identidad de Género (LIG), texto legal que tras cinco años de tramitación la semana pasada logró sortear el último escollo en el Congreso, luego de que la Cámara Baja le entregara su aprobación definitiva con votos tanto del oficialismo como la oposición.

En líneas generales, el proyecto lo que hace es establecer un procedimiento de adecuación de los registros y los documentos de identidad de las personas, en circunstancias de que así lo deseen dado que su sexo asignado al nacer no coincida con la evidencia de su género.

La concreción del trámite oficial estipula distintos mecanismos según la situación del individuo. El adulto de 18 años o más, sin hijos y sin vínculo matrimonial, únicamente acudirá a las oficinas del Registro Civil.

En el otro extremo, los menores de 14 años quedaron fuera de la posibilidad de pedir un cambio registral. Para ellos lo que está previsto en la ley es una suerte de acompañamiento especializado.

Finalmente, en el caso intermedio de los y las jóvenes de entre 14 y 18 años, se normó la concurrencia a un Tribunal de Familia en compañía de sus padres. En dicha oportunidad se deberá solicitar una audiencia, hasta que en definitiva sea el mismo tribunal y no un oficial del Registro Civil el que determine el cambio de nombre.

Este último grupo etario atañe directamente a estudiantes de enseñanza media que se encontrarán cursando el ciclo de primer a cuarto año. Es por ello que, aunque no de forma explícita, la LIG convoca en sus postulados a los distintos establecimientos educacionales para el fortalecimiento de políticas anti discriminación.

Pese a que en el papel ya existen esfuerzos, como son los principios contra la segregación arbitraria de la Ley de Inclusión, la adscripción a elementos de la diversidad y el enfoque de género en las nuevas Bases Curriculares de la Educación Parvularia en lo que compete a primera infancia y la Circular de derechos de niñas, niños y jóvenes trans en el ámbito de la educación, voces expertas abogan por definiciones más contundentes. Y también por recursos.

Una política ahora

Mónica Flores, presidenta de la Fundación Renaciendo, una de las principales impulsoras de la legislación, comenta que los colegios tienen un rol activo y mucha responsabilidad frente al tema, puesto que cuentan desde abril de 2017 con la circular de derechos de los niños trans que los insta a respetar la identidad de género de sus estudiantes. “Pero no solo respetar, sino que a preparar a las comunidades educativas en este tema para poder abordarlo de forma integral”.

Es por ello que apela a la destinación urgente de recursos y así “educar a las comunidades en esa circular, porque es un documento que existe pero que no está contemplado necesariamente”.

“Somos las fundaciones las que estamos haciendo ese trabajo de capacitación y lo hacemos felices, pero quedamos cortos con toda la demanda que hay (…). Nosotros le dijimos a la ex ministra de Educación que esta circular debía ir acompañada de financiamiento”, agrega Flores, quien reconoce que muchas veces los pagos que realizan los colegios por relatorías son escuetos o nulos.

La abogada Ximena Gauche, redactora del proyecto de Ley de Identidad de Género y actualmente subdirectora de Género de la Universidad de Concepción, refuerza la idea de que la formación de los jóvenes es clave en el tranco de autopercepción. “En ese sentido, es sumamente relevante que el colegio, en conjunto con los padres, asuma este proceso de acompañar al niño o niña, porque es muy probable que si está manifestando desde pequeño una identidad de género diferente a la del sexo, es porque efectivamente esa es su identidad”.

La igualmente académica UdeC destaca que la identidad de género se expresa desde pequeños y que los adultos “no estamos acostumbrados a ser capaces de reconocerlas”. Sumado a lo anterior, remarca que “muchas veces tratamos de reconducir a lo que nosotros creemos que debería ser lo correcto”, por lo que el papel guía de un docente debidamente capacitado es vital.

Las caras de la educación

Jorge Riffo, director del Daem de Concepción, saludó el hecho de que ahora exista un respaldo legal para cualquier acción que se realice en beneficio de los niños.

Consultado específicamente por las tareas que se vienen producto de la inminente promulgación de la LIG, puso de relieve la existencia actual de “duplas psicosociales en los 33 establecimientos de la comuna. Vale decir, asistentes sociales y psicólogos”.

“Pero si la necesidad se manifiesta, vamos a aumentar su presencia”, indicó Riffo, que aprovechó de informar que en la administración que le compete no hay baños exclusivos para estudiantes trans, aunque sí, reconoció, “tendremos que preocuparnos de eso”, al igual que de lo que eventualmente se pueda suscitar en liceos monogenéricos como el Enrique Molina o Fiscal de Niñas.

Daniel Villarroel, director de la agrupación de Colegios Particulares de Chile Conacep, aseguró que “en este momento los establecimientos educacionales no han recibido indicaciones normativas por parte del ministerio anterior ni actual, para implementar esta materia en las aulas”.

No obstante aquello, manifestó la voluntad de que los jóvenes entre 14 y 18 años dependientes del gremio “tengan acceso y puedan ser asistidos por un equipo multidisciplinario compuesto por psicólogos, orientadores y especialistas educativos, considerando también un gran apoyo familiar”.

“Ahora se va a generar un colapso”

Mónica Flores de Renaciendo, advierte que a partir de marzo —e incluso antes, cuando se promulgue la Ley de Identidad de Género— “se va a generar un colapso” en la demanda a la fundación que preside y otras afines para la prestación de capacitaciones en materia de inclusión de niños trans.

Por ello, aboga por una política que en lo inmediato se adelante a las naturales necesidades que se generarán en establecimientos una vez iniciado el año escolar. En caso contrario, insiste, “no se dará abasto a los requerimientos de las comunidades”.

En particular, narra que el trabajo que constantemente se le solicita a Renaciendo apunta a dos caminos. Uno que tiene que ver con aterrizar en la práctica la circular de no discriminación, creando espacios de orientación, y dos un acompañamiento caso a caso con las familias que, desde un colegio específico, pidan apoyo.

“Hay un trabajo macro de sensibilización, pero también hay un gran esfuerzo en lo puntual”, cierra.

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