El satélite natural ofrecerá matices anaranjados y rojizos al situarse en la constelación de Aries junto a las estrellas Hamal y Sheratan.
• La “Luna del Cazador” alcanzará su punto de máxima iluminación durante la madrugada de este martes, posicionándose en la constelación de Aries junto a las estrellas Hamal y Sheratan.
• En la Región del Biobío, el apogeo astronómico se registrará a las 01:11 horas, en una noche donde se pronostican claros y nubosidad parcial en el Gran Concepción.
• El satélite podrá lucir tonos anaranjados y rojizos por la dispersión lumínica en la atmósfera, sin requerir equipamiento especializado para su avistamiento a ojo desnudo.
Por María Silva
Este martes 26 de octubre ocurrirá el fenómeno Luna del Cazador y alcanzará su punto máximo de iluminación durante la madrugada.
Se trata de evento donde el cuerpo celeste más cercano a la tierra se podrá ver más redonda y salir más cercana a la puesta del sol. Según sitios especializados, la Luna estará ubicada en la constelación de Aries y para ver el evento no se requiere de ningún equipo especializado.
La Luna aparecerá cerca del horizonte oriental alrededor de la puesta del Sol y se colocará próximo al horizonte occidental alrededor del amanecer. Se encontrará en la constelación de Aries, acompañada de dos estrellas llamadas Hamal y Sheratan.
El horario, según Time and Date, será 04:11 UTC que equivale a las 01:11 horas en la Región del Biobío.
De ese modo, se recomienda buscar un lugar con el horizonte despejado, zonas altas con baja contaminación lumínica y poca nubosidad, durante el acontecimiento del satélite natural.
De acuerdo a diversos sitios webs especializados, el nombre “Luna del Cazador” surge en una denominación estacional, por la temporada de octubre que marcaba la temporada tradicional de caza otoñal y el término de la cosecha. Debido a las actividades agrícolas relacionadas con el hemisferio norte.
En ese contexto, la Luna tendrá tonalidades amarillas, anaranjadas e incluso rojizas. Un efecto que se produce porque su luz traspasa una alta cantidad de atmósfera, lo que provoca una alteración en los colores que apreciamos visualmente.
Según Meteored, a la hora en la que el fenómeno esté en su apogeo el cielo penquista contará con nubes y claros.