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Ciencia y Sociedad

Del estímulo a la patología: el reto social y sanitario de abordar las transversales y graves adicciones

Por: Natalia Quiero 08 de Enero 2026
Fotografía: CC

Un problema de salud pública complejo, prevalente y transversal son las adicciones. Éstas impactan dramáticamente la vida las personas que lo padecen y sus entornos, por lo que se deben tratar adecuadamente y se pueden prevenir con acciones pertinentes y contundentes.

Es crítico concientizar ante el país esta realidad y retos, para fortalecer el abordaje y la prevención de estos trastornos, y para contribuir en ese fin nació en la capital penquista la Sociedad Chilena de Medicina de la Adicción y Patología Dual (Sochimad), hito que se materializó a fines de 2025 al alero de Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción (UdeC).

La creación de Sochimad fue liderada por la doctora Carmen Gloria Betancur, psiquiatra, académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina UdeC y directora del Centro de Salud Mental Sepya, quien hace años en su consulta ha visto la gravedad y frecuencia de las adicciones, impulsándola a relevar la temática y unir fuerzas con otros profesionales que comparten labor y preocupación, hasta concretar esta corporación médica independiente, sin fines de lucro y multidisciplinaria que partió con 13 médicos de Concepción y otras ciudades, y de cara al futuro se abre crecer en integrantes para llevar adelante sus objetivos y amplificar impactos.

La iniciativa responde a una necesidad crítica: las adicciones requieren manejo especializado e integral, son transversales a distintas áreas de la salud, y son tan frecuentes como subestimadas en sus riesgos por parte de la sociedad.

Al respecto, la doctora Betancur, actualmente presidenta de Sochimad, afirmó que la adicción “atraviesa a todos los servicios clínicos, todas las especialidades, tanto en atención primaria como hospitalaria, por lo que requiere de todo nuestro esfuerzo”. Además “está muy normalizado el consumo de alcohol y cigarro, aunque menos del tabaco, todavía mucho de marihuana”. Así, en estas sustancias están algunas de las principales adicciones de la población local.

“La idea de visibilizar las adicciones en el cuerpo médico es que nos demos cuenta que son graves, complejas y costosas, y que el principal trabajo es prevenir. La prevención primaria es ayudar a la población a no tener consumo o tener uno responsable, y/o tratar tempranamente el consumo perjudicial”, sostuvo.

Problema transversal

La doctora Betancur explicó que las adicciones son trastornos mentales crónicos que suelen ir acompañados de otras patologías mentales, la patología dual. Además, depende la adicción, pueden tener repercusiones en la salud física que se manifiesten como otras enfermedades y emergencias.

“Las adicciones son un problema que va más allá de la salud mental. La patología dual es la regla y no excepción en las adicciones, además son bastante transversales en el área de medicina y salud”, precisó.

Por ejemplo, la adicción puede ir de la mano con trastornos del ánimo como depresión. Y es posible que lleguen a servicios médicos casos de hemorragias digestivas o falla hepática asociadas a trastorno por consumo excesivo de alcohol; o personas con tumores pulmonares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o bronquitis obstructiva a causa de fumar tabaco o marihuana.

En este sentido, manifestó que “es importante que colegas médicos se enteren con más claridad que pacientes con adicciones están en todos los servicios, y si queremos hacer una medicina del presente y futuro, más integral, no es suficiente sólo tratar la hemorragia o superar el episodio respiratorio. Deberíamos contar con unidades y equipos especializados en el manejo de adicciones para tratar esa problemática y ayudar a la persona a dejar el consumo, cambiar su estilo de vida y rehabilitarse”.

Como Sochimad se han propuesto aumentar el conocimiento en adicciones y patología dual en Chile para contribuir a su mejor manejo y prevención efectiva. Para ello se consideran acciones como actividades de difusión o generar guías clínicas. Y la gran meta es aportar al desarrollo de políticas públicas con una mirada técnica basada en evidencia.

Las graves adicciones

Hay estímulos que activan el circuito neuronal de recompensa-satisfacción, generando liberación de sustancias asociadas al placer e instando a repetir la conducta. Y la gratificación puede generar dependencia. Es la base cerebral de la enfermedad mental crónica que se caracteriza por una búsqueda compulsiva de esa sensación y pérdida del control del consumo, el eje principal de las adicciones, explicó la psiquiatra Carmen Gloria Betancur.

La adicción trae graves repercusiones en todo ámbito de la vida: se afectan desde las emociones hasta el desenvolvimiento normal en lo académico, trabajo y relaciones; en el organismo se generan efectos dañinos, incluso riesgos letales; y está el impacto socioemocional de los cercanos.

La doctora Betancur aclaró que hay adicciones químicas (sustancias) y conductuales, y se categorizan en leve, moderada o grave según su magnitud.

En el trastorno por adicción a sustancias se incluyen drogas lícitas e ilícitas como alcohol, tabaco, marihuana, cocaína y diversos fármacos.

“En las conductuales la única reconocida internacionalmente es el juego patológico, la ludopatía”, afirmó. Para esta conducta hay vasta evidencia que demuestra que actúa en el cerebro igual que una sustancia.

Añadió que están en revisión otras conductas para definir si se pueden clasificar como adicción u otros trastornos. En este grupo destacó la atención al uso excesivo de pantallas o videojuegos que predomina en la población, sobre todo adolescente y joven.

Y hay otros problemas del control de los impulsos que no tienen diagnóstico de adicción, pero se comportan parecido, en las que mencionó compras compulsivas, consumo compulsivo de pornografía, e incluso ciertos trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Sobre ello precisó que “el trastorno por atracón tiene una perspectiva de tratamiento distinta –a otros TCA- centrado en tratar la pérdida del control asociado a la recompensa”.

Más allá de la voluntad

La psiquiatra explicó que el trastorno es resultado de una escalada, más o menos rápida según el factor adictivo y otros individuales: inicia un consumo puntual motivado por distintas situaciones o emociones; escala a uno regular, excesivo y perjudicial; hasta que termina en la crónica adicción.

Como enfermedad requiere tratamiento para su control y rehabilitación. Por más que se crea manejable y haya personas con mayor capacidad de controlar emociones e impulsos, al seguir y aumentar en cantidad y/o frecuencia el consumo se va modificando al cerebro hasta llegar al punto de no retorno en que necesita y busca de forma incontrolable el estímulo, gratificante y nocivo.

“Cuando la gente empieza a consumir lo hace por elección, comienza a probar. El problema como sociedad es que creemos que no nos va a pasar, pero la verdad es que las drogas son peligrosas, en sí tienen un poder reforzador que genera adicción que no se debe desmerecer, y el consumo regular a cualquiera nos puede tornar adicto. Cuando alguien cruza la línea con una droga o con las apuestas u otras conductas problemáticas ya no se puede manejar”, advirtió.

Y no sirve decir a alguien adicto que deje de consumir y asumir que el control depende sólo de la voluntad, si bien puede facilitar los procesos. “Cuando la persona tiene la adicción no es sólo un tema de voluntad, creerlo sería pretender tratar el cáncer o estabilizar la diabetes con voluntad. La adicción es una enfermedad y hay que tratarla, y hay diversos aspectos que se deben trabajar. Eso implica el proceso de rehabilitación, por eso es tan costoso, de largo plazo y trabajoso rehabilitarse”, sostuvo.

Desde allí advirtió que la adicción no se cura. Si bien se logra rehabilitar para que la persona deje de consumir y se pueda desenvolver adecuadamente y sin riesgos, aunque hayan pasado años se puede recaer si se expone y consume nuevamente.

Prevenir: meta y desafío

Por eso lo ideal, la meta y el desafío, es prevenir las adicciones. Betancur enfatizó que lo clave para saber, desde la comunidad médica y de la salud hasta la población general, es que previo a la adicción hay un camino y oportunidades de prevención: está prevenir el consumo, fomentar uno responsable o intervenir el perjudicial.

“Hay un montón de cosas que si las hacemos más visibles también las hacemos más conscientes de cómo prevenir”, cerró.

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