El estudio identificó tres nuevas especies de un grupo clave para la ecología y economía en ecosistemas costeros, y participó científico Ucsc.
Una mayor diversidad de algas rojas a la que la ciencia tenía registro en el Pacífico Suroriental fue la que permitió revelar una investigación internacional con aportes locales, incluyendo el descubrimiento de tres nuevas especies.
El estudio se centró en el orden Bangiales, grupo de algas rojas ampliamente conocidas en la región, en Chile cuenta con especies populares como el “luche”, y que cumplen roles ecológicos y económicos clave asociados a la mantención de biodiversidad, la alimentación y actividades de recolección o acuicultura.
Diego Márquez, estudiante del Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc), integró el equipo internacional que analizó la diversidad de este grupo a lo largo de 1.800 kilómetros del litoral de Perú.
Los investigadores colectaron y examinaron más de cien muestras de distintos puntos de la costa, combinando diversas técnicas, tanto observación morfológica y análisis moleculares basados en marcadores genéticos, para obtener una identificación más precisa de las especies presentes.
Según explicó el investigador doctoral, por décadas muchas de estas algas habían sido identificadas únicamente a partir de su forma externa, lo que dificultaba reconocer su verdadera diversidad porque estos rasgos pueden ser similares entre especies que son distintas genéticamente, por ejemplo.
Con este estudio se utilizaron técnicas más específicas, lo que permitió describir tres especies nuevas para la ciencia: Pyropia humboldtii, Porphyra acletoi y Porphyra tavari. Estas algas habían sido previamente confundidas con otras especies conocidas, lo que explica que su presencia hubiera pasado desapercibida durante décadas.
Los análisis también permitieron evidenciar que algunas especies presentan distribuciones geográficas muy restringidas y otras se extienden a lo largo de amplias zonas del Pacífico Suroriental, lo que se considera un resultado relevante para comprender los patrones de biodiversidad marina de la región.
Desde allí, Márquez destacó que “este trabajo evidencia la importancia de integrar herramientas moleculares con la taxonomía clásica, ya que este enfoque permite delimitar con mayor precisión las especies y revelar la diversidad real de las algas marinas”.