Una es oriunda de Ancud y su compañera de Huépil. Una tiene 18 años, la otra solo 16 y ambas fueron oro en Panamá brillando con el Team Chile en los Juegos Suramericanos de la Juventud.
Chile fue oro en el básquetbol 3×3 en Panamá y dos figuras de la UdeC brillaron en esta modalidad que no tiene pausa. Amanda Guineo es de Ancud, tiene 18 años y maneja todos los secretos de una buena armadora. Constanza Mella es de Huépil, recién tiene 16 años y marcó puntos vitales en la épica final sobre Paraguay. Están de vuelta, después de la gloria.
Amanda comentó que “el profe se comunicó conmigo a través de un mensaje, me dijo si podía ir a entrenar todo el mes de febrero para prepararnos para los Juegos y que pensara en una posible nómina. Primero fue una preselección y ya la última semana nos dijeron quiénes iban”.
La “Coni” complementó que “soy la más chica del grupo y fue una alegría grande. Estaba con mis papás cuando tuvimos una reunión y me dijeron que estaba nominada para la preselección del 3×3. Estuve todo un mes allá y al final entré”.
Debutaron ganando ajustadamente a Paraguay, con quien se toparían después en la final. Guineo cuenta que “es uno de los rivales que mejor trabaja esta modalidad y sabíamos que sería difícil. Además, el primer partido siempre una entra un poco más trabada, pero después nos fuimos soltando y se notó”.
Después vendrían triunfos contra Argentina y Panamá y repasó que “la semifinal ya era especial y pasar al partido por el oro nos dejó muy contentas porque trabajamos bien el plan de juego que nos dijo el profe, pero nos quedaba un paso más y ahí todavía hay que mantenerse tranquilas”.
Su compañera cuenta que “me gusta la intensidad del 3×3 y siento que nos permite ser más independientes, tener una lectura propia de juego porque no tenemos un profesor que te vaya dando las indicaciones durante todo el partido. Eso nos ayudó a leer mejor los espacios, saber cómo decirnos las cosas. Es todo muy intenso”.
Y vino esa final inolvidable contra Paraguay, con Chile 10-9 abajo faltando muy poco. Mella expresó que “estuve tan metida en el partido que ni pensé lo que estaba pasando. Después vi el video muchas veces y ahí me decía: ¡guau, lo logramos! Me puse muy contenta, también nerviosa… Me pasaron muchas cosas, pero todo súper bien”.
Amanda narró que “quedaban 50 segundos, íbamos abajo y nunca perdí la fe. Estaba tranquila con el trabajamos que habíamos realizado y sabía que lo íbamos a hacer. No sé cómo, pero lo íbamos a hacer. Desde que la Coni agarró el tiro, en mi mente decía: va a entrar, va a entrar”.
La base del equipo añadió que “yo empecé en el San Francisco de Asís, de Castro. Luego me fui a Ancud, pasé por Sportiva y ahora estoy aquí en la UdeC. Como a los 11 años empecé a tomarme esto más en serio y mi familia es de Chiloé”.
Constanza, en tanto, detalla que “yo partí a los 7 años, por mi hermana mayor. La seguí y me empezó a gustar esto, busqué un club. Estuve en Fénix, de Cabrero, y después en Infinito. Soy de Huépil y ahora hace poquito llegué a la UdeC”.