Señora Directora:
Durante la Guerra del Pacífico (1879-1884), no solo los hombres de nuestra patria se enlistaron para defender al país. Valientes, carismáticas, solidarias y voluntarias mujeres hacen lo propio, entregando sus servicios en diferentes áreas y lugares. Las que quedaron en casa, debieron asumir el rol de agricultoras al 100% debido a la ausencia prolongada y, a veces, permanente de quien fuera el sostenedor del hogar, sin dejar de lado el cuidado y crianza de los hijos existentes.
Las más osadas, dejaron todo y fueron cantineras (enfermeras y soldados) enfrentando las durezas de un clima hostil en tierras áridas y desconocidas. En los pocos tiempos libres y de descanso, fueron escribas para los soldados analfabetos, haciendo llegar cartas a sus familiares. Amenizaban jornadas de celebración como los 18 de septiembre, montando pequeñas obras patriotas con potentes arengas para alimentar su valentía y alejar el miedo. Merecen ser reconocidas.
Ana Olivares Cepeda