Señora Directora:
El nombre de Ignacio Sepúlveda Cartagena no debería decirte mucho salvo que seas futbolero, se trata del héroe de la gloriosa jornada en que Deportes Concepción obtuvo una angustiante victoria contra Limache, que le permite volver al fútbol profesional después de un tortuoso periodo.
Ignacio marcó el gol del triunfo a poco del término del partido, apenas había ingresado para jugar los últimos 10 minutos para hacer el milagro y la primera pelota que toca la convierte en gol; se trata de un muchacho de corazón púrpura, hijo de destacados penquistas, desde pequeño abrazó los colores del León de Collao y fue con él que subió el 2018 a la división que compitió este año, mismo año que no le fue fácil, pues quedó relegado a la banca por las más de 15 contrataciones de afuera de la zona que se trajeron para subir de división.
Pero, como tantas veces, la vida nos da estas muestras de perseverancia. Ignacio, resistido, relegado y postergado, siguió luchando por ser considerado, por cumplir su sueño de triunfar en su club en la carrera que ama, el mismo que le hizo desechar extraordinarias opciones que le dio la vida, como ir al extranjero, por ejemplo, no importaba nada, entraba al final de los partidos, o simplemente se mantenía en la banca, pero siguió luchando como el mismo club que lo cobija.
Al final de todo, su corazón lila le reservaba el momento mágico, fue el premio al esfuerzo de un jugador que representa todos los valores institucionales de nuestro club comunal; garra, corazón, resiliencia, desafío a la adversidad, en síntesis, justamente lo que representa Deportes Concepción, por eso digo y afirmo que Ignacio Sepúlveda Cartagena, es y será por siempre, un verdadero León de Collao.
Samy Hawa Arellano