Carta al director

La violencia crece

Por: Diario Concepción | 31 de Julio 2018

Señor Director:

La violencia llega envasada desde cualquier país, listo para ser consumida en nuestros hogares donde están los niños que son los mejores clientes para convertirse en seguidores de ejemplos violentos en que la muerte y la destrucción son los ejes principales de las tramas que dan colorido a la acción.

La televisión muestra misiles, bombarderos, armas automáticas, luchas orientales, sangre y muerte a cada instante y ese lapso es fatal para la frágil e imaginativa mente infantil, que todo lo capta.

El hombre aprende viendo, escuchando, tocando, gustando, oliendo y algunos ya usan un sexto sentido, que es la intuición la cual le sirve para adelantarse al peligro, defenderse de sus eventuales enemigos y luchar para mantenerse vigentes.-

Hemos sido testigos oculares de imágenes, que nos muestran los horrores vividos en algunos países, víctimas de actos terroristas que han costado la vida a miles de personas.

La violencia se está impregnando en la sociedad como un sinónimo de convivencia social y eso hace mal al espíritu pacifista que pregonamos insistentemente y el resultado lo vemos con preocupación en los colegios, en la calle, en los hogares y desgraciadamente también se manifiesta en los medios políticos donde el debate de ideas y la búsqueda de consensos a veces no se consigue debido a las confrontaciones verbales salpicadas de mezquindades y descalificaciones.

La destrucción de las familias, las separaciones y divorcios, el tabaquismo, la ingesta desmedida de alcohol y las diversas drogas que se mercadean en las calles del país, sirven de caldo de cultivo a la juventud especialmente y que los incita a cometer fechorías en las cuales no se sabe cómo van a terminar.

Así no se puede vivir y al parecer esta larga cadena putrefacta no tiene visos de nunca acabar.

Ya ni estar “confesados” es antídoto para estos secuaces gladiadores de la maldad.

Hugo Pérez White

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