Carta al director

Ciberbullying en reglamentos escolares

Por: Diario Concepción | 05 de Julio 2018

Señor Director:

Hace unos días nos enteramos del anuncio de la Superintendencia de Educación sobre incorporar en los reglamentos internos y protocolos de los colegios el Ciberbullying, un subtipo de comportamiento agresivo. Esto es particularmente relevante porque este tipo de agresión está presente en nuestros establecimientos y, de acuerdo al último Estudio Nacional de Polivictimización en Chile (2017), un 14,1% de los jóvenes señala haber sido víctima durante el último año.

Sin duda, esto representa un desafío para los colegios porque, primero, les resulta complejo acceder y profundizar en el espacio virtual en que participan los adolescentes. De hecho, no es necesario siquiera estar “en el colegio” para postear algo ofensivo o reenviar burlas y humillaciones. Segundo, no siempre se conoce la identidad de los agresores, lo que hace más difícil identificar responsables en casos que amerite alguna sanción. Y, tercero, las mismas familias tampoco logran entender muy bien este nuevo espacio o comunidad para los adolescentes. Incluso, desde el mundo académico no hay total acuerdo si el acoso escolar cibernético es un tipo más de acoso escolar o corresponde a un subtipo de agresión único y diferente.

Según los datos que hemos examinado en Chile, hay una importante correlación de las agresiones en línea con otros hechos que también suceden dentro del colegio. Estas nuevas comunidades escolares virtuales pueden ser consideradas una extensión más de grupos de compañeros o compañeras, entonces es importante tener presentes también este tipo de agresiones.

Si bien es cierto que el colegio no puede controlar las tecnologías a las cuales acceden los adolescentes, las relaciones que establecen también pueden representar la calidad de las relaciones interpersonales dentro de las comunidades escolares. Evidencia reciente nos muestra que programas efectivos de prevención del acoso, logran también impactar en este tipo de comportamiento agresivo, lo cual refuerza más este punto.

Ahora, el desafío está en generar comunidades escolares seguras para todos respecto de diferentes tipos de agresión, incluido aquello que pasa en el espacio virtual. Es posible pensar que si aprendemos a convivir en la escuela, también aprendamos a hacerlo en estos nuevos espacios virtuales, que también pueden representar un espacio de nuestra comunidad escolar.

Jorge Varela, Ph.D
Facultad de Psicología
Universidad del Desarrollo

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