Señor Director:
Los eventos deportivos como el Mundial de Fútbol, siempre nos han generado emociones diversas y también son instancias en que podemos afectar nuestra voz. Durante cada encuentro, nuestra atención se enfoca en el partido, en los jugadores, en los amigos, sin embargo, muy rara vez nos detenemos a pensar: ¿los gritos son nocivos para nuestra voz? La respuesta es bastante simple: nuestra voz es un instrumento para expresarnos y, como tal, debemos cuidar el mecanismo que lo hace posible.
En nuestra laringe existen dos estructuras llamadas cuerdas vocales que se unen y vibran para generar la voz. Cuando gritamos “goooooool”, esta vibración intensa y abrupta genera un golpe fuerte entre ellas, pudiendo así ocasionar lesiones en estas estructuras, como ocurre en el caso de hemorragia, que se define como la ruptura de algún vaso sanguíneo y la posterior acumulación de sangre en la cuerda vocal. Esto explicaría el dolor y la pérdida de la voz (disfonía) que muchas veces hemos sentido posterior a un partido de fútbol.
Si alguna vez le ocurre algo así, debería seguir los siguientes consejos: durante los siete a diez días posteriores debe descansar su voz, evitar el sobreesfuerzo vocal e idealmente hablar lo menos posible utilizando un volumen bajo. Si después de ese período, aún persiste la molestia sería ideal acudir al médico especialista para poder seguir gritando en otros partidos.
Ricardo Villagra Astudillo
Académico de Fonoaudiología
Universidad San Sebastián