Carta al director

Repensar nuestra sociedad

Por: Diario Concepción | 10 de Junio 2018

Señor Director:

Las cosas por su nombre, delincuencia por aquí, asesinatos por allá. Hoy como ayer y desde hace mucho tiempo vemos o leemos en las noticias a diario una dura realidad, que nos retrata en general como una sociedad inconformista, alienada, arriesgada y sin apego por casi nada sin valores y que se autocalifica de muy avanzada. Pero, como entender lo ocurrido recientemente y otras tantas veces con homicidios dirigidos o al azar caiga quien caiga (quizás, caso reciente de mártir de carabineros) usando armas de fuego como un juguete, que hace que un joven se convierta en asesino sin más, que haya perdido el respeto a la vida, al prójimo y a todo, que matar a un semejante sea tan simple como eliminar una mosca, entonces viene la pregunta obligada ¿tenemos hoy una mejor sociedad que ayer, que está pasando?, pues no, qué duda cabe. Y creo que quien discrepe no tendrá argumentos de peso para validar su posición. Nos quedaría entonces indagar en las condiciones de vida y/o posibles factores directos o indirectos que aisladamente o en conjunto puedan incidir en la formación y conducción de nuestra juventud como, por ejemplo: Vivir, crecer y formarse en una sociedad hedonista, exitista, materialista, empoderada y mal regulada, etc.; falta de educación, valores, respeto, deberes y responsabilidades con una alta y quizás desproporcionada concientización sobre DD.HH.; creación de conciencia retroalimentada día a día sobre una falta clara de consecuencias o muy débiles para quien actúa fuera de la ley percibiendo un Estado garantista especialmente hacia a aquel considerado débil, etc.; también, una fuerte interacción dada la hiperconectividad con consecuencias negativas asimilando información errada o no, pero carente de todo filtro, es decir entendiendo una irrealidad; Vivir en un mundo, país cada vez más poblado con limitaciones obvias de espacio, oportunidades , trabajo, seguridad, más competitivo y contaminado en todo sentido; además, en nuestro país tener como marco de referencia para actuar una democracia que bien o mal entendida, en ésta materia es un fracaso; entonces podemos preguntarnos, además, ¿de qué sirve a la mayoría ésta democracia o los DD.HH. o la presunción de inocencia, y otros conceptos; si cada vez tenemos una peor sociedad?, conclusión, entonces claramente la clase política entre otros habría fracasado.

Señores autoridades y responsables de la conducción de la nación, miremos como hacen en las naciones desarrolladas, sobre que pilares se sustenta su democracia; sugiero prioricemos visiones de país de largo plazo haciendo sin temor los cambios necesarios y no los habituales de corte politiquero y cortoplacistas que no han demostrado su utilidad en ninguna nación en desarrollo o desarrollada.

José Manuel Caerols Silva

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