Carta al director

O’Higgins, una repatriación pendiente

Por: Diario Concepción | 31 de Diciembre 2017

Múltiples han sido las conferencias, ponencias y charlas sobre el lugar donde por primera vez se declaró y proclamó nuestra independencia, lo único cierto y a la vista, es el documento existente titulado “Proclamación de la Independencia de Chile” que lleva la firma de don Bernardo O’Higgins en su calidad, según el documento, de “Director Supremo del Estado” y la de sus ministros don Miguel Zañartu, Hipólito de Villegas, y José Ignacio Zenteno, que en su último párrafo al referirse al lugar y fecha en que se realizó dicho acto, manifiesta “dado en el Palacio Directorial de Concepción a 1 de enero de 1818” con lo cual O’Higgins reconoce esta fecha y lugar, donde el declaró y proclamó la independencia de Chile.

A mayor abundamiento, en un documento notarial enviado por don Bernardo O’Higgins al Presidente de la República de Chile, don Manuel Bulnes, de fecha 17 de octubre de 1842, O’Higgins parte afirmando “yo, Bernardo O’Higgins (el mismo que en 1º de enero de 1818 como órgano de la voluntad nacional, declaré la independencia de Chile en mi campamento, cerca de la ciudad de Concepción)”, con lo cual O’Higgins reconoce como fecha del acto el 1º de enero de 1818, y su campamento (Morrillos de Perales) como el lugar, es más, fuera de cobrar al estado de Chile los dineros y otros valores aportados por él a la causa de la independencia, solicita que parte de estos valores se ocupen en la creación “de un colegio de agricultura en el punto más conveniente del terreno que ocupó mi campamento cerca de Concepción, donde firmé la declaración de la independencia nacional, y mi voluntad es que tan luego como se construya la iglesia de dicho colegio, sean conducidos allí mis restos mortales  depositados para siempre”.

Que yo sepa, y creo que nadie duda que O’Higgins murió un 24 de octubre de 1842, en la plenitud de sus facultades mentales, recordando además que su último aliento fue Magallanes, como una necesidad imperiosa de tomar posesión y fijación de los límites del territorio nacional.

Dicho todo lo anterior, O’Higgins manifiesta una voluntad no cumplida por nosotros, y aún más, por los penquistas, que “sus restos mortales sean depositados para siempre” en el lugar que según él, firmó la declaración de la Independencia de Chile, es decir al día de hoy los Morrillos de Perales en la comuna de Talcahuano.

Pregunta: porqué otros próceres de la república de Chile han logrado hacer efectiva su voluntad, ejemplo, Pablo Neruda en Isla Negra, Gabriela Mistral en Monte Grande, según su deseo, y recientemente logramos los penquistas, trasladar a Concepción los restos nada menos de que don Juan Inocencio Martínez de Rozas, miembro de la Primera Junta de Gobierno de 1810 y primer Presidente del Congreso Nacional de 1811.

Llamo pues, en esta columna, a nuestras autoridades, Senadores, Diputados, Alcaldes,  Concejales,  y otros que amen nuestra querida Región del Bío Bío a cerrar filas y convocarnos más allá de diferencias políticas o religiosas, a defender nuestra historia y hacer efectiva la voluntad del General Libertador Bernardo O’Higgins Riquelme que sus restos permanezcan para siempre en el lugar que él libremente estipuló para ello, dejando además fondos que el estado le adeudaba para concretar su última voluntad.

Hoy, a 200 años de la declaración y proclamación de la Independencia de Chile en la provincia de Concepción, llamo a unirnos ante el lema “O’Higgins una deuda pendiente”

 

Alejandro Mihovilovich Gratz

Profesor de Historia y Geografía

Investigador del Archivo Histórico de Concepción

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