Carta al director

La importancia del agua

Por: Diario Concepción | 06 de Diciembre 2017

La  Tierra está cubierta en sus tres cuartas partes de su estructura  por agua, según manifiestan los estudiosos en la materia,  con la única diferencia que en este lapso  se han construido  ciudades con fastuosos edificios en altura en ese poco espacio de tierra que queda disponible para nuestro desarrollo humano, se han construido extensas carreteras que han arrasado con grandes extensiones de selvas vírgenes de algunos países mientras las aguas de nuestros océanos esperan su turno para invadir nuestro territorio y recuperar lo que los hombres les hemos quitado con el único propósito de conquistar espacio y consolidar el poder adquirido.

Las fronteras que hoy son motivos de disputas y discordias internacionales son el resultado de guerras fratricidas que han significado la muerte de millones de personas,  situación que tienen en zozobra a los ciudadanos del mundo con la amenaza de guerras constantemente y vemos con perplejidad cómo  se fabrican armas cada vez más sofisticadas.

La inmensidad del espacio que ocupa el agua en el universo  impone respeto y se le observa con ojos inquisidores pensando que  esa tranquilidad aparente esconde la furia salvaje de la destrucción.-

El cambio climático es una realidad que está golpeando la conciencia  de muchos ciudadanos y comunidades del mundo porque uno de estos cambios lo está provocando el desborde tumultuoso y agresivo de las aguas que ingresa a las ciudades y corre por sus calles arrasando con cuanto encuentra a su paso dejando desolación, destrucción y muerte.-

Se calcula que en los próximos cincuenta años la temperatura ambiente del planeta va a subir cinco grados celsius calentando la tierra en forma alarmante y los glaciares se irán derritiendo paulatinamente como ya lo estamos observando en nuestros territorios antárticos haciendo subir el nivel de las aguas hasta unos sesenta metros de altura elevación suficiente para hacer desaparecer varias ciudades del mundo con todo lo que ello implica y ello no es una fantasía porque las nefastas consecuencias ya lo hemos experimentado y periódicamente lo estamos sintiendo en nuestro territorio nacional.

Cada ciudadano debe aprender a comportarse  mejor en su comunidad cambiando algunos hábitos de vida y ser más amigables con el medio ambiente y así colaboraremos a preservar el mundo en el cual habitamos actualmente cerca de siete mil millones de personas y que en los próximos cincuenta años  superaremos los once mil millones de habitantes.

Todo este cambio generacional va a obligar a los gobernantes a tener otra visión de la vida y tomar decisiones más acordes con estas realidades sociológicas que ya se están manifestando en las calles reclamando más justicia social y mayor equidad en la distribución de la riqueza y no esperemos que el agua que nos rodea ahogue  nuestras esperanzas de vida.

 

Hugo Pérez White

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