Carta al director

Batalla de los duendes

Por: Diario Concepción | 24 de Septiembre 2017

La Batalla de los Duendes, corresponde al relato de un documento escrito por Manuel Gregorio García Ferrer, que fue obsequiado al presidente de la República de Chile Manuel Montt el 5 de abril de 1877, el que fuera publicado en la revista chilena de Historia y Geografía en los números 53, 55 y 56. El documento ilustra las rencillas entre los jóvenes patriotas, realistas, y la división experimentada en el clero penquista producto de la revolución independentista.

En el libro “Leyendas y Tradiciones Penquistas”, del historiador regional Fernando Campos Harriet, al referirse a este episodio nos relata que “los primeros patriotas entre ellos: Sota, Benavente, Manzano, Rozas, Ibieta, Castellón, Serrano, Freire, O’Higgins y otros”, le jugaron una mala pasada al fraile realista de apellido Díaz, y “de muchas campanillas, según el autor” mandado a América por el rey de España (Fernando VII) a defender su causa.

El fraile en cuestión, arengaba todas las tardes desde un altar colocado fuera de la iglesia a la población penquista en favor de la causa del rey. El hecho es que los patriotas conociendo los lugares frecuentados por el religioso secuestraron en la noche al mentado cura dejando en el lugar de los hechos una serie de pertenencias del fraile, como los hábitos, su linterna y bastón y otros implementos, incluso sangre.

Los sucesos generaron en las autoridades y la población, una gran preocupación que motivó la búsqueda del cadáver del sacerdote por lagunas, ríos, pampas, etc. Al no aparecer rastro alguno, los vecinos atribuyeron a los duendes, tamaño sacrilegio. Catorce días después se supo desde Talca, que al prior Díaz, los duendes lo habían enviado a Santiago.

Dada la alarma provocada por los duendes, se ofreció el maestro del convento de Santo Domingo señor Moraga (valiente hombre), recorrer de noche las calles de Concepción pistola al cinto y reluciente espada para  ubicar y dar caza a los duendes, con el fin de que fuesen juzgados, condenados y enviados al  exilio a Juan Fernández.

Advertidos los “duendes patriotas”, reaccionaron persiguiendo y poniendo en tal aprieto al vigilante realista Moraga, que con suerte pudo escapar de sus perseguidores, dejando de inmediato su función y desapareciendo de la ciudad por algún tiempo.

Los hechos relatados por el documento de Manuel Gregorio García Ferrer, han pasado a la historia con el nombre de “La Batalla de los Duendes”. Hoy una calle del barrio Los Lirios, ubicada a un costado  de la Universidad del Bío Bío, teniendo por frontera el estero Nonguén, recuerda con este nombre el pintoresco episodio colonial.

 

Alejandro Mihovilovich Gratz

Profesor de Historia y Geografía

Investigador del Archivo Histórico de Concepción

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