Opinión

El circo alrededor de la “Pelea del Siglo”

Por: Paulo Inostroza | 28 de Agosto 2017
Fotografía: La Tercera

Cuesta creer que alguien pensara en serio que McGregor le podía ganar a Mayweather. Es como si el mejor tenimesista se topara en Wimbledon con Federer. Cero opción. La verdad, es que la pelea no tenía patas ni cabeza. Partió la cosa y el negro lo midió un par de rounds, a ver para qué estaba el irlandés, y después lo dejó en ridículo. McGregor no se movía ni se protegía como boxeador. En el cuadrilátero había un solo púgil. Como que quería sacar una patada en cualquier momento para salvar la noche, pero la multa era demasiado grande y a estos la plata les interesa harto. Les sobra, pero quieren más.

La mayoría opina que Mayweather es fome, que no tira nunca un buen combo. A veces, parece que contara cuántos rounds ha ganado y, si es suficiente, se arranca el resto de la pelea. Deja que pase el tiempo. Ahora, sinceramente, arrancarse en el boxeo es complicadísimo, no es abrir una puerta y salir a la calle. Algunos dicen que es un arte. Mayweather es una máquina de eludir golpes en un mundo donde todos esperamos un nuevo Mike Tyson. Queremos a Rocky contra Drago, sangrando y revirtiendo lo que parece imposible. A los entendidos en boxeo les gusta lo otro, pero nosotros no somos entendidos. Vamos donde el vecino con Fox Premium y llevamos cerveza para animar la velada. Mayweather es una artista solo para eruditos. Y el hombre es astuto, qué duda cabe.

Astuto también fuera del ring, porque la historia dirá que no le hizo el quite a ninguno de los monstruos que, en teoría, podían botarlo. Enfrentó a Pacquiao, a Maidana dos veces, a Márquez y Cotto, le quitó el invicto a “Canelo”. Y como se sabe dueño del circo, es siempre quien pone las reglas. Siempre exige que el otro llegue a su peso, elige el lugar y, en el caso de McGregor, lo lleva justo a su hábitat y sin revancha en el área donde el irlandés es crack. Ahí, con las reglas de las artes marciales mixtas, “Money” habría hecho el loco. El hombre lo sabe, raya la cancha y cuida sus números, el invicto que matemáticamente lo pone a la altura de Rocky Marciano, aunque el debate incline la balanza hacia el otro lado.

Lo del sábado era tongo. Resultado lógico y pelea desigual, pero todos queríamos verlo. Puro morbo. Mayweather pelea una vez al año y es el deportista con mayores ingresos del planeta. Más que Lebron, mucho más que Messi. Una locura. Y en septiembre, Golovkin enfrenta a “Canelo”. El ucraniano tiene 37 peleas, todas victorias y 33 por K.O. Y ya asoma como el adversario ideal para pararlo frente a Floyd. Ahí está: otra vez La Pelea del Siglo. Ahora sí que sí. El negro es muy vivo. La piscina llena de billetes no se le va a secar nunca.

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