Opinión

La percepción del pediatra Carlos González respecto a la autoridad de los padres frente a sus hijos

Por: Diario Concepción | 02 de Agosto 2017
Fotografía: Gentileza Globo Azul

Por: Carlos González

Los padres tienen autoridad sobre sus hijos. Es una autoridad natural, inevitable e irrenunciable. Tenemos autoridad porque somos más grandes y más fuertes, más viejos y más sabios (al menos, hasta llegar a cierta edad, somos más sabios; y siempre, siempre, seremos más viejos), tenemos más experiencia y conocimientos y por tanto sabemos mejor lo que hay que hacer en cada momento. Y, sobre todo, tenemos autoridad porque nuestros hijos nos quieren con locura y están deseando obedecer. Los niños pequeños no tienen ni fuerza, ni experiencia, ni conocimientos.

Muchas cosas les asustan, otras les sorprenden, la mayoría de las veces no saben cómo conseguir lo que quieren, y muchas veces ni siquiera saben qué quieren, Tememos que nos intenten dominar, cuando en realidad lo último que quieren es dominarnos. Tal vez a algunas personas (y no a la mayoría, desde luego) les gustaría mandar en la empresa, en el ejército, en la política…, pero ¿en la familia? Mandar en una familia es como ser presidente de la escalera te toca por turno, porque nadie se presenta voluntario.

A nuestros hijos, les gusta, por supuesto, como a todo el mundo, salirse con la suya de vez en cuando. Pero no quieren mandar. No quieren dar ningún golpe de Estado, no quieren convertirse en tirano, ni siquiera en “pequeños tiranos”. Demasiados quedraderos de cabeza. En general, están muy contentos de que sus padres, a los que consideran (provisionalmente) muy fuertes y muy inteligentes, tomen las decisiones.

Los niños pequeños, están deseando obedecer a sus padres.

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