Opinión

La llegada de un mes promisorio

Por: Procopio | 29 de Julio 2017

No se siempre se puede copiar a la letra, el ejemplo más claro es la expresión “hacer su agosto”, la cual se utiliza cuando un bendecido de la fortuna o un grupo de bellacos sin bendición alguna, se aprovechan al máximo de determinadas coyunturas, ambos con ese envidiable talento para agarrar a la oportunidad de las mechas, sin hacer caso a aquellos que la pintan calva.

Ha sido la mejor manera para referirnos al hecho de que alguien ha realizado un negocio rápida y fácilmente, obteniendo unos pingües beneficios, e incluso para señalar a aquellos que lo hacen sin costarle un gran esfuerzo o habiendo recurrido a trucos y trampas en perjuicio de alguien que no estaba prestando la suficiente atención.

Como la frase es española, agosto es verano pleno y por esos lados se puede pensar que algunos se hacen su  agosto en base a cantidades ingentes de turistas sedientos, no solo de aventura y bien provistos y dispuestos a pagar por sus caprichos en tierra ajena.

El origen es sin embargo, agrícola,  antiguamente se decía hacer su agosto y su vendimia, un dicho que  cita Cervantes en La gitanilla, en referencia a la recolección y cosecha de cereales y semillas, aprovechando, el verano como ocasión. Se añadía lo de la vendimia, por reminiscencia del refrán: “Agosto y vendimia no es cada día, y sí cada año, unos con provecho y otros con daño”.

Bueno copiones, por estos lados se puede hacer agosto todo el año, con remedios para la tos en pleno invierno, con pitos  y banderas cuando juega la Roja, con paraguas en lluvia inesperada. Hay ahora una nueva ventana para emprendedores, elecciones cada vez más cercanas, vamos a ver, con cierta envidia de los ineptos, quienes hacen en esta oportunidad, su mejor agosto.

 

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