De la mano del nadador Alberto Abarza, la delegación nacional tuvo una brillante actuación en Tokio. Con seis medallas, fue el mejor desempeño de la historia, y aunque no se quiera es inevitable la comparación con el deporte convencional, que sumó otros Juegos sin preseas. Más allá de esto, desde el ámbito paralímpico se prefiere poner el foco en sumar más ayuda y que estos resultados motiven a más niños a pensar en practicar alguna disciplina.
Iberia fue muy superior a un equipo lila sin ideas ni generación de fútbol que se ordenó recién cambiando la defensa. ¿Fue el último partido de Renato Ramos?