Tenemos que pensar en el corto plazo, definiendo claramente las responsabilidades de medidas para reducir los riesgos.
Somos responsables de haber gatillado un proceso de cambio atmosférico que en menos de 200 años ha desequilibrado todo un orden dentro del sistema ecológico y ambiental de la Tierra.
Según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, este año ha habido un 83% más de focos de incendio que en 2018, más de la mitad de ellos en el Amazonas.