La importancia de contar con un buen trabajo de coordinación que se potencia con el espíritu solidario y altruista a toda prueba que ha demostrado en estos días nuestra sociedad.
La ONU enfrenta hoy un desafío estructural: su arquitectura institucional responde a la correlación de fuerzas de 1945, no a la del siglo XXI.
Las organizaciones que confían en sus equipos logran funcionar de forma remota o híbrida, porque ya operan bajo un modelo más maduro, donde el foco está en el impacto generado y no en la presencia física.
Por estar en críticas etapas del desarrollo en la niñez y adolescencia hay más dificultades para elaborar mentalmente y gestionar emocionalmente los eventos.