La escritura se asocia a actividad motora, cognitiva y emocional que favorece el desarrollo integral, pero su máximo potencial está en su forma tradicional.
La directora del Laboratorio de Neurciencia Cognitiva se ha dedicado a estudiar las bases neurales de un fenómeno que determina el desarrollo y calidad de vida, tanto personal como social, influyendo en acortar o perpetuar brechas.
Tecnologías no invasivas para ver la actividad cerebral ante procesos cognitivos o el lenguaje componen al nuevo espacio, que lidera Mabel Urrutia. Allí usarán técnicas pioneras y realizarán investigaciones en la máxima frontera del saber.
Escritura con lápiz y papel parece anticuado dado los avances, perdiéndose cada vez más su práctica y eso no pasará sin riesgos. Un fenómeno que la mirada de las neurociencias ayudan a comprender.
Este órgano vital no es inmune a los impactos de los estilos de vida, determinantes para el estado y funcionamiento del organismo, habiendo en la calidad de la dieta y en el ejercicio cerebral una clave para favorecerlo, mantenerlo activo y sano, y resguardar su potencial.