La preocupación aumenta frente a la celebración de Año Nuevo y por el contexto de la temporada de incendios forestales.
Motivos medioambientales y económicos señalan comunas del Biobío para no realizar este espectáculo. Se apostará nuevamente por shows culturales o musicales sin pirotecnia.
De los iniciales 22 detenidos por los incidentes en el recinto deportivo, se formalizó a 7 personas: 2 por posesión de fuegos artificiales y 5 por usurpación de identidad.
Por recomendación de la Organización Mundial de la Salud, el ser humano no debería exponerse a sonidos que sean superiores a 140 decibeles de presión sonora en adultos y 120 dB en la niñez. Los fuegos artificiales pueden generar hasta 190 dB.
Aunque concejales manifiestan opinión contraria. Ediles aluden a problemas que generan personas del espectro autista, a mascotas y el daño al medioambiente. En algunas comunas, en tanto, hablan austeridad y celebración familiar.