Por eso es que, por ejemplo, en el caso de Penco, el municipio evalúa aumentar los albergues dispuestos para aquellas personas que quedaron sin casa por el megaincendio.
Una normativa largamente esperada que eleva los estándares éticos, fortalece los derechos de las personas y establece mayores exigencias para las organizaciones públicas y privadas.
La conclusión es incómoda: esta nueva retórica de no intervencionismo no desactiva las viejas lógicas coloniales, sólo las remodela, donde la “Intervención Justificada” siempre favorecerá al Imperio estadounidense.
Por lo anterior queda de manifiesto, una vez más, lo vital que es contar con una buena red de conectividad ante coyunturas adversas. Sobre todo en una región que es punto constante de incendios forestales, inundaciones, grandes sismos, eventos marítimos, etc.