Las comunidades tienen una extensa historia de resistencia y organización que se remonta a épocas prehispánicas. Si bien los pilares del Plan –inversión social, emprendimiento y representación política para los mapuche– son correctos, no abordan la clave del conflicto: la tierra.
Las autoridades regionales y emprendedores valoran esta medida que era esperada por años.
Las mujeres han tenido un excelente comienzo, pero los hombres se han mostrado irregulares.