Sigue siendo urgente y necesario concientizar, sensibilizar y educar sobre el valor y la importancia de estos ecosistemas.
Por este absurdo hedonismo, ya no se confía en nadie, ni en la institucionalidad ni en nuestra comunidad.
Hubo demasiado temor en los efectos del estallido social, que finalmente se mostraron infundados a la luz de las cifras macro del país.